Si eres persona mayor, no pienses en años, sino en días positivos


Yo estoy mayor, tengo mis 66 que siguen siendo pocos, pero en absoluto siento que tener esa edad sea ya un fracaso vital, un "acabose", una situación poco atractiva. Tener 66 años es ser mayor pero todo lo demás depende de las mochilas, de lo que llevemos dentro, de lo que deseemos seguir sintiendo.

El cuerpo se resiente, sin duda, sobre todo si lo hemos tratado mal o si no hemos tenido mucha suerte. Esa carrocería y ese motor tienen ya años. Pero curiosamente la cabeza es lo último que falla. Que no siempre es lo mejor, pero que a estas tempranas edades de la vejez sin duda es un añadido muy positivo.

Se nos encorva la espalda pero no tanto la cabeza y su contenido, y eso está muy bien pues no es que hayamos acumulado cosas, sino sobre todo que hemos aprendido a seleccionar.

¿La muerte? Sí, claro, todos la tenemos dentro, creo que sin programar pero dentro. Escucharte sobre la muerte no conduce a casi nada positivo. No hay edad prefijada aunque sepamos que a estas alturas ya está mas cerca que lejos. pero hay un truco.

No pensemos en el año, no hagamos plazos mirando los años…, sino hagamos lo mismo pero mirando el día a día, la semana a lo sumo. Hoy es hoy, y mañana otro día, pero los años ya no existen, se quedaron abandonados en el tintero de la juventud. Ahora toca analizar el día a día, y pensar que un solo día puede ser tan grande como un año.


¿Qué es el amor? Nadie lo sabe bien


Nadie sabe bien qué es el amor. Nadie lo puede explicar con claridad y quien sí cree saberlo sabe también que lo puede perder o lo que es más normal, que puede cambiar de opinión en poco tiempo. Una de las maravillas del amor es que no hay uno solo, tampoco un ciento, el amor es universal e indefinible.

No es eterno y lo sabemos bien todos nosotros. Y hay tantas clases como modos de amor. Llamamos amor a lo que muchas veces no lo es, y a su vez no somos capaces de llamar amor por varios motivos, a lo que simplemente es amor y así se entiende mucho mejor.

El amor es relación, es entrega, es un sentimiento encerrado en varios, y es entrega. Una sensación que no sabemos explicar bien, pero que sí detectamos y sentimos. Sabemos bien cuándo nos entregan amor, y en cambio no siempre nos damos cuenta de cuando lo entregamos, y mucha menos cuenta nos damos para detectar que regalarlo es muy necesario y a veces nos lo están esperando.

El amor es vida, es sentido de vida, a veces es pasión, siempre debería ser compromiso de fidelidad para que las otras personas sepan que si tu has dejado de tener o compartir amor, lo sepan para decidir qué desean hacer con la relación.

Si hay amor, aunque esté al revés un tiempo, siempre hay ascuas de amor capaces de revitalizarse. Si no vuelven a encender la vida es que realmente ya no hay amor, por parte de algunas de los responsables. En ese caso no debemos hablar de un desamor, sino de una sensación neutra y temporal, en espera de que llegue un recambio.