No pasa nada por no poder con todo


No pasa nada por no poder con todo, puede ser excesivo, puede que se necesite más tiempo del que le estamos metiendo, puede que nos hayamos sobrevalorado. 

Todo lo que hacemos necesita un tiempo y un esfuerzo, y a veces pensamos que es menor al que realmente es necesario. 

Pero eso no sirve para rendirnos sino para revaluar lo establecido, para replantearnos metas y fechas. No pasa nada por rectificar lo proyectado. Lo peor es abandonarlo.

La importancia de leer libros entre los niños


La lectura es imprescindible para todos, pero en el caso de los niños más todavía. Es abrir mundos, mostrar opciones, enseñar e ilusionar con otras opciones, otras posibilidades.

Ya casi no hay tebeos, literatura sencilla para niños, que cumplieron un papel maravilloso como iniciación a la lectura en los medianos años del siglo XX. 

Un libro nunca debería ser aburrido, ahora ya, tampoco lo son los de estudio. Un libro tampoco debería ser obligatorio sino elegido or los lectores, con indicaciones generales a los alumnos, para que fueran ellos los que decidieran qué leer. 

¿Te imaginas que te obligaran a ser del Real Madrid o del Betis, pues la lectura para que sea efectiva debe ser una decisión más o menos de libre elección. Incluso en la escuela, donde los profesores son mucho más hábiles que sus alumnos para saber gestionar los deseos.

Tiene que haber libros en las casas de los alumnos, los niños tiene que ver el leer como un acto tan sencillo y válido como ver la televisión. Leer es jugar a meterse en otros mundos y a disfrutar por ello.

La ortografía se aprende leyendo; esquematizar, resumir, organizar ideas, hablar para explicar, se aprende leyendo. 

Volver a leer libros es una gran innovación.


La importancia de tener varias velocidades en la vida


Ir rápido por la vida no te facilita el poder gestionar más cosas, incluso es casi seguro que te obliga a gestionarlas peor. Hay que tener varias velocidades y eso sí, eso es muy importante. Pero ir siempre como un bólido no te garantiza nada, pues la calma es una buena herramienta. Como dicen algunos: La Calma es Oro.

Veamos algunas pequeñas ideas generales sobre imprimir más o menos velocidad en la vida, en tus ideas y gestiones.

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Es importante conocernos a nosotros mismos, saber qué fortalezas tenemos y qué debilidades nos enfrentan contra los problemas.

Todo lo que tengamos que realizar debe organizarse, y a partir de ese punto, debemos saber priorizar, y a ser posible por escrito.

Tan importante es saber a dónde nos tenemos que dirigir, cuales son nuestras metas, como saber cómo llegar a ellas. Tener brújula para no perdernos entre el marasmo de ideas es fundamental.

Nosotros somos los protagonistas de cualquier actividad que emprendamos. No hay excusas, somos los que decidimos, los que tenemos que actuar. Los que nos equivocamos o acertamos.

Hay que gestionar bien el presente sin mirar tanto el futuro, pues solo disponemos del presente en cada momento. Proyectar sí, pero admitir que hay que trabajar ya, que no hay que esperar. Ahora mismo es el mejor momento.

Creer que perdemos el tiempo no es perder parte de la vida. A veces perder el tiempo es ganarlo, todo depende. Reflexionar, parar, consultar, analizar interiormente no es perder el tiempo, es ganar soluciones y modos.

Todo necesita un tiempo para montarse, ponerse en marcha, crecer y dar fruto. No hay que saltarse los tiempos. La paciencia es una buena ciencia.

A veces saber simplificar las tareas, las ideas, los proyectos puede funcionar. Eso no quiere decir que no se vuelvan a tener que engordar, pero en cada momento deben ser digeribles.

Ser paciente está muy bien, pero también está muy bien insistir, perseverar en las ideas, en los proyectos. Casi nada sale a la primera y de forma rápida. Hacer pequeños cambios sirve para ver reacciones de las propias ideas y proyectos.

¿Cuanto hace que no te ríes de tus ideas? Relájate, respira hondo y ten autoestima. Para tomarnos muy en serio, a veces tenemos que añadir algunas risas.



Comportamientos positivos - Un café con un conocido

Escribíamos antes de esos mini comportamientos personales que nos ayudan a vivir, a disfrutar de nuestro camino vital, ya, corto es siempre, pero con una extensión en el tiempo suficiente, como para disfrutar y gozar o sufrir y hacerse eterno.

Si antes hablábamos de llevar dos listas siempre encima, ahora vamos a dar una idea muy simple y maravillosamente cariñosa.

Invita a un café a cinco personas que tu creas que son interesantes. Invita a una sola persona cada vez, engáñale un poco y simplemente le apuntas que quieres hacerle algunas preguntas sobre su actividad o sobre eso que tu consideras diferente o importante.

Calma, relajación, tiempo y ganas de hablar; y sobre todo de escuchar. 

Ellas y ellos te lo agradecerán sin decirte nada. 

Y tomar un café es uno de los actos sociales más importantes y sencillos que se han inventado.

Y en este caso lo que te propongo son tomar cinco cafés con persoans diferentes con las que hablar a solas.

Comportamientos positivos - Llevar dos listas

Vamos a recordar una pequeña lista de pequeños comportamientos personales que nos pueden ayudar a vivir algo mejor. Iremos colocando en sucesivas entradas pequeñas ideas, para ayudarnos a caminar. Veamos la primera de ellas.

Haz dos listas en una libreta o en un papel pequeño y guárdalas pero para tenerlas siempre a mano. 

Cuando tengas dudas las leerás y verás qué tal te estás moviendo en tu vida, para cumplir tus objetivos, esos objetivos que te has ido marcando.

Una de ellas será una lista con los 10 objetivos que quieres cumplir antes de morir. Desde hoy… piensa un momento, reflexiona y apúntalos. Da igual si crees que te quedan 5 años o 55 años. ¿Estás seguro del número de años?

La otra será una lista con los 10 objetivos cumplidos, por los que tu vida está mereciendo la pena ser vivida. ¿Siguen siendo objetivos de los que te sientes orgulloso? ¿Añadirías algunos, quitarías algunos? Recuerda que solo pueden ser 10.



9 consejos para favorecer la voluntad en los niños



No suelo utilizar textos ajenos, pero en esta ocasión encontré en un medio de comunicación aragonés esta tabla preparada por la psicóloga sanitaria Helga González de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, que entendí que había que multiplicar sus palabras, para motivar a familiar en esa necesaria educación emocional en estos tiempos tan crudos, raros, cambiantes, que nos están moviendo ideas establecidas y por ello se nos llevan al campo de las grandes dudas.

Sus nueve consejos para favorecer la voluntad en los niños, son casi imprescindibles. 

¿Qué es el amor y la felicidad? Javier Sádaba


El diario ABC entrevista al filósofo Javier Sádaba que para los muchos que ya no saben bien quien es, además de un ochentón joven fue el filósofo de la Transición, una de las mentes que nos ofrecía ideas diferentes para intentar entender lo complejo de aquellos tiempos. Veamos algunas preguntas y respuestas de esa entrevista.:

XL. ¿El enamoramiento es fundamental para la felicidad?

J.S. El amor es necesario en la vida; yo distingo entre vida y felicidad. El enamoramiento está lleno de placeres y de sufrimiento. Todo lo importante tiene las dos caras: te exalta, te sublimas... y te puedes pegar una torta tremenda. Las emociones se alborotan y pueden ser tremendamente bruscas, impertinentes e inoportunas.

XL. Le interesa mucho el amor.

J.S. Me importa mucho el amor a la humanidad. También está el amor a los amigos. Hasta que he conocido a Ana yo decía, igual que Aristóteles, que lo más importante en la vida son los amigos. Ahora no, ahora Ana está por encima de cualquier amigo. Ha sido inesperado, como un regalo de los dioses.

XL. Hay etapas en el amor.

J.S. Está el amor pasión o amor de enamorados, que le tiemblan a uno las piernas; el amor, como diría Spinoza, titilatio animi, 'cosquilleo del alma'. Yo ahí distinguiría muchas etapas. Una es el fogonazo: yo no lo he tenido ese, pero por lo que deduzco es como el Dios de la Biblia, te roba. Pero si pasa cierto tiempo se desvanece la nebulosa, entonces lo dejas o sigues. Para mí, ese es el amor trenzado, donde conoces a la otra persona, intercambias, te unes, ves que hay problemas técnicos, que hay que cultivarlo todos los días. Como decía Stendhal, «el amor es una flor que crece junto al abismo»; una vez que estás en esa senda de amor fuerte, tienes que cultivarlo.

XL. ¿Qué es la vida buena?

J.S. Consiste, por una parte, en tener todos los placeres que te pueden dar la naturaleza y la sociedad: el vino, la buena mesa, la música, la amistad… Todos los placeres posibles siempre y cuando no hagas daño a terceros, eso siempre por delante. Y después otro aspecto que es enormemente humano y que para mí lo hace el núcleo de la moral: la satisfacción de conciencia por hacer aquello que crees que tienes que hacer. Cuando cubres las dos cosas, los placeres y aquello que tú tienes que hacer, entonces uno es feliz.

XL. Se escribe mucho sobre la felicidad.

J.S. La de bobadas que se pueden oír decir sobre ella. Están vendiendo cantidad de comidas de coco con la palabra 'felicidad'. La etimología es interesante. En el indoeuropeo hay el morfema 'fe', y esa 'fe' es fecundidad, femenino... y siempre es crecer. Las etimologías no dan el significado, pero lo apuntan. La felicidad tiene que ser crecer. Y sobre su significado la definición que yo defiendo es la que he dicho que conjuga los gozos y placeres, intelectuales y materiales, y conciencia satisfecha. Y añado que esa conciencia satisfecha sea universal, que lo que vale para mí valga para todos. Yo tengo un ideal de vida buena, no todo el mundo lo tiene, trataré de convencerlos.


Hay muchas cosas de gran valor que no tienen precio

¿Posees muchas cosas? ¿Tienes muchas cosas a tu alrededor que son ya tuyas, todas tuyas? Bien, lo estás logrando, te estás almacenando un poco de todo. ¿De todo?

Es curioso que hay muchas cosas de gran valor que no tienen precio y por ello no se pueden comprar. Las tienen los que las logran, sin tener nada que ver con el dinero, con el precio, con los beneficios materiales.

La felicidad, la paz interior o exterior, no tienen nada que ver con las posesiones. En sociedades muy primitivas, o muy pobres, la gente se sigue riendo, sigue disfrutando de la vida, puede ser feliz si se lo propone.

De hecho, llevamos 20 siglos de civilización escriturada y con muchas menos posesiones posibles. Y en esos 2.000 años todos han intentado ser felices poseyendo muchas menos cosas de las que hoy todos nosotros tenemos en el bolsillo.

Si no eres del todo feliz, no te metas la mano en el bolsillo, allí no encontrarás la solución.

¿Qué prefieres: aprender con ganas o perder sin ganas?


Mira, con sinceridad, haz lo que quieras, pero si no estás dispuesto a aprender de todo y con ganas y fuerza, otros lo harán por ti y te ganarán en la pelea de la vida. 

Eso sí, luego puedes quejarte y decir que somos unos impertinentes lo que decimos estas cosas, y puede que tengas razón.

Pero de entrada, si no estás dispuesto a aprender, lo que te aseguro es que estarás dispuesto a perder. 

La práctica es fundamental para aprender a aprender


Aprendemos a través de la práctica. Sobre todo utilizando la práctica, el acierto y el error. Aprendemos y ya lo sabemos bien, con mecanismos diversos en donde nuestras decisiones siempre son fundamentales para lograr retener, ampliar, conocer mejor, sobre todo explorando los límites de lo que creemos aprender.

Nuestra aptitud y nuestros actos son fundamentales para aprender a aprender. Y sobre todo a ampliar lo que aprendemos, a retenerlo, a recordarlo, a conocerlo bien desde diferentes ópticas. Ninguna técnica, sea práctica o teórica, sean datos o sensaciones, se nos quedan dentro con una simple lectura, una escucha ni aunque sea activa. 

Hay que profundizar, tocar, apuntar, darle la vuelta, equivocarnos, explicarlo, volverlo a estudiar con otro profesor o teórico, volverlo a practicar, a escuchar, a entenderlo desde otro punto de vista.