La única forma de hacer un buen trabajo es amando lo que hacemos


La única forma de hacer un buen trabajo es amando lo que haces
- L'unico modo di fare un ottimo lavoro è amare quello che fai. Steve Jobs

Si el trabajo te gusta, sigue siendo trabajo, pero además es parte de nuestra vida, es una actividad placentera, algo sobre lo que edificar nuestra forma de vida pero a su vez nuestra propia vida y todo lo que nos rodea. 

El trabajo es fundamental en la vida de las personas, para poder seguir viviendo o sobreviviendo, pero sobre todo para sentirnos útiles ante la sociedad y ante nosotros mismos. No es que el trabajo dignifique como a veces se dice, es que el trabajo es MUY necesario para sentirnos vivos. 

Por eso es tan importante saber elegir la profesión, la empresa y nuestro trabajo, con arreglo a lo que nos gusta y a nuestras propias capacidades.

Lo único imposible es lo que no intentas hacer tú


Ya sé que te lo han dicho muchas veces, que incluso tú mismo te lo has dicho las mismas ocasiones, pero sigue siendo verdad. Lo único imposible es lo que no intentas hacer tú y te rindes antes de comenzar. La primera derrota es la que te provocas tú mismo dejando de hacer algo, rindiéndote antes de que te rindan, abandonando el intento. O simplemente no haciendo nada, no intentando lo que es necesario intentar.

Si somos nosotros los primeros que nos decimos NO, efectivamente, somos nosotros los que nos vencemos, los que nos rendimos, los que damos todo por perdido antes de intentarlo. 

Se lo ponemos tan fácil a los demás, a los contrincantes, que no necesitan ni ser mejores que nosotros, les vale con que nosotros no lo intentemos, les digamos que nos rendimos pues nos dan miedo. ¿Miedo sin intentarlo siquiera? Si no somos capaces de intentarlo, siempre vamos a perder antes de comenzar. Y estoy seguro que no es eso lo que queremos lograr. 

Ante los problemas leves de salud mental, tú eres el importante


Si crees que tu salud mental está gripada, resfriada, con problemas menores, debes tomar dos decisiones básicas imprescindibles. 

1/ Cuidarte como harías con un cólico intestinal o una gripe estacional, rectificando algunos hábitos y acudiendo al profesional médico de Atención Primaria como primera puerta.

2/ Admitir que debes ser TÚ quien tome las primeras decisiones. No hay que tener reparos en admitir uno mismo que tiene dudas, temores, ansiedades, angustias. Es un proceso por el que todos algunas veces en la vida pasamos, sufrimos, superamos. Y eso supone enfrentarse con tu mismo espejo, revisar tu vida y empezar a tomar pequeñas decisiones de cambio o de reforma.

No todos los problemas que nos puede plantear la salud mental son importantes, pero en esas fases primeras todos tienen solución si se tratan bien y si todos nosotros, cada uno de nosotros, ponemos de nuestra parte. La salud mental es parte de nuestra salud y hay que cuidarla.

La vida no es sencilla. Para nadie.

Y en tiempos de crisis nos fallan más elementos de relación social, de seguridad, de saber sobrevivir sin problemas añadidos. Por eso hay en estos tiempos, que replantearse algunas cosas. En baloncesto existe el “Tiempo Muerto” que es simplemente parar el balón, respirar y tomar aire nuevo, y ver la continuación con otro punto de vista, tras analizar lo que nos imposibilita seguir corriendo como antes. Es un simple reset, un mirar desde otra óptica lo que estamos haciendo y cambiar algunas cosas.

Ante las dudas, lo último que debes hacer es seguir creyendo en tí. Todo lo demás es matizable y tiene posibilidades de ser modificado.

Los adolescentes e internet. Debemos saber qué consumen


Nuestra obligación como padres es cuidar de la educación de nuestros hijos, y eso incluye la de potenciarla, ampliarla, llevarlos a la escuela y sobre todo en estos tiempos nuevos en donde la tecnología la tenemos en el bolsillo, ampliar el cuidado de la educación de nuestros hijos, sabiendo qué observan en Redes de todo tipo, en donde hay más basura que elementos positivos. Pero también tenemos que cuidar y trabajar la educación de los hijos cuando llegan a esas edades más complejas de la pubertad y la adolescencia, que precisamente son tan importantes para la formación de su personalidad de futuro. 

Hay que evitar que los jóvenes que salen de niños se nos rompan, pues son muy frágiles.

No es reaccionario controlar lo que nuestros hijos entre los 12 y los 18 años pueden ver en silencio y sin orden, a través de internet o de las Redes Sociales. Hoy hay tal variedad de opciones que es complejo saber qué acceso se tiene para ver pornografía de todo tipo, alegatos a la violencia, desprecio a las normas, juegos con dinero que atrapan, etc. y además en cuanto se entra a uno de estos lugares es muy sencillo ir ampliando la información viciada, el problema se descontrola pues de una página o espacio de información se accede con facilidad a otro que aumenta lo que se observa o se lee o se practica.

Hoy las Redes Sociales son una compañía sencilla de tener constantemente, que te avisa, te deja opinar y preguntar, te abre las opciones de interactuar y participar a todos los niveles. 

Observar en internet es muy sencillo, pero participar activamente también.

En pornografía no solo se pueden observar actos sexuales de todo tipo, y esto lo sabemos los adultos muy bien, sino también actos de violencia brutal siempre de hombres hacia mujeres a las que se trata como simples objetos. Y además es una máquina de hacer dinero para adolescentes que van cayendo en trampas perfectamente diseñadas por adultos.

Pero siendo la pornografía el problema más sencillo de entender y controlar, hay otras posibilidades en adolescentes, que hay que vigilar también. Hoy es posible comprar por internet innumerables productos que no desearíamos que nuestros hijos tuvieran o consumieran. Internet no es negativo, pero hay que educar para que su uso sea positivo, y para ello hablar con los hijos es fundamental, que ellos sepan que podemos controlar y sobre todo ellos deben estar atentos a las basuras y no consumirlas.

Caer en la ludopatía es una variable de internet que debemos vigilar, aunque pensemos que nuestros hijos no tienen dinero para perder y jugar. Los mecanismos del juego fabrican ludópatas a medio plazo, no le importa esperar si de entrada van atrapando a nuevos clientes.

El estudio en los jóvenes. Técnicas de Estudio globales


Los estudiantes a partir de los 14 años, en ese Segunda Etapa Formativa que les lleva desde la Pubertad a la Adolescencia requieren unos avances en su formación claramente estructurados sobre las bases de: mejorar la letra con la que escriben (ahora esto parece un tema sin importancia), mejorar tremendamente la ortografía, saber escribir en un teclado con una velocidad suficiente, tener una comprensión lectora alta en dos idiomas, ampliar los usos del cálculo mental, adquirir conocimientos muy diversos que se van quedando de forma sólida y saber adaptarse a los distintos criterios de los profesores, de los amigos, de la propia vida. 

En esta etapa de la vida el joven, el estudiante debe saber que su propia exigencia formativa es fundamental. Debe ser él mismo quien acepte de buen grado las exigencias, los retos, las metas que se deben alcanzar. No se estudia para nadie más que para uno mismo.

Debe procurar a esa edad no centrarse exclusivamente en una temática, es todavía pronto, debe seguir tocando todas las áreas, para que no quede ninguna rezagada pues todavía es pronto para haber decidido definitivamente qué quiere ser, estudiar, convertirse en profesional (de profesión). 

Entiendo que se duda de estas aseveraciones anteriores y que existen personas que piensen que con 14 ó 16 años los jóvenes ya saben perfectamente qué quieren ser de adultos. Es posible, pero también lo es que en un momento de estas edades cambien de parecer, y por eso no deben orillar las temáticas básicas.

No hay que estudiar para los exámenes sino para aprender, no se trata ya de obtener una puntuación en un examen, sino de lograr retener materias y aplicarlas sobre otras materias. Hay que crecer en conocimientos, no en notas escolares.

Hay que dedicar al estudio y al trabajo el tiempo necesario, pero hay que planificarlo muy bien para que no sea excesivo. Son edades en los que también van cambiando los deseos de estar con otras personas, de tener contactos, pues también de ellos se crece en formación vital. Son los años de los primeros viajes que ayudan a abrir las miradas de lo que nos rodea.

Son ya años en los que trabajar en equipo no es algo que viene sobrevenido por órdenes de los profesores. Ya deben saber y admitir que es muy positivo y útil. Ayudarse, intercambiar datos y apuntes, es también trabaja en equipos.

Hay que tener planificado ya todo el Curso Escolar, incluso las horas diarias que le van a dedicar a los estudios, a los trabajos y a repasar para los exámenes. Pero este trabajo debe ser ya totalmente organizado por ellos mismos.

Es una edad en la que el esfuerzo físico y el deporte es importante. No es fácil encontrar en todos los casos tiempos para ello, pero hay que intentarlo con ganas, no es de ninguna forma, perder el tiempo.

En clase deben los jóvenes intervenir, preguntar, participar. No se puede ser agente pasivo, eso bloquea posibilidades de crecer en la formación. Y a su vez es bueno llevar una genda en donde apuntar a modo de diario, no solo los pensamientos y las dificultades, sino tus deseos, tus aspiraciones en la vida, tus propis dificultades para lograr objetivos.

Por último debemos recordar que son edades fáciles para caer en errores importantes, para consumir lo que no ayuda en nada a los crecimientos personales, a no dormir lo suficiente, a encerrarse en sí mismo, a que no haya una relación buena con la sociedad, por exceso o por defecto. Y en eso las familias deben estar atentas para ayudar sin presión, pero para ayudar al fin.


Nota.: La imagen que vemos arriba es de una obra pictórica de Alex Katz de 1993




12 cosas que debemos todos recordar siempre


Este cartel con 12 Cosas para Recordar estaba muy fotocopiado, pero lo he fotografiado desde la fachada de una farmacia pues me ha llamado la atención, no tanto por sus frases como por que fuera admitido en una farmacia, como elemento en positivo. La Salud es mucho más que medicamentos, es también saber vivir mejor, tener templanza, cuidar el cuerpo y la mente. Es un pequeño listado de 12 cosas que debemos recordar siempre.

Nos recuerda 12 cosas simples, conocidas por todos pero que olvidamos con excesiva facilidad.

No se puede cambiar el pasado, ni el futuro es fácilmente influenciable, si acaso podemos trabajar el presente.

Todos nuestros caminos son diferentes, y sin duda copiar los caminos de otros no sirve de nada.

Pensar demasiado te llevará a la tristeza. Y aquí el "demasiado" es fundamental. El "demasiado" no sirve para resolver.

Juzgar a otro es juzgarse a uno mismo aunque no nos demos cuenta. Lo juzgamos con nuestras ideas, y eso se nos vuelve hacia nosotros.

Las sonrisas son contagiosas y eso es muy positivo. ¡Búscalas!

Solo fracasas cuando te das por vencido, mientras tanto todavía hay esperanza de lograr el objetivo.

Las opiniones de otros no definen tu realidad. Ellos no saben todo, no tiene tu misma información.

Casi todas las cosas mejoran con el tiempo, y las que no mejoran es que simplemente no pueden ya mejorar.

La felicidad se encuentra en uno mismo, y eso cuesta entenderlo y admitirlo.

Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti. No es más complicado que eso.

Pensar en positivo traerá cosas positivas. Y al revés.

Todo lo que entregas, te viene devuelto, vuelve a ti en algún momento, más pronto que tarde.

No te creas las frases de autoayuda. No sirven. Solo sirves tú


Todos somos capaces de darnos los mismos consejos, los admitimos y lo sabemos, pero cuando toca ponerlos en funcionamiento, no sabemos, se nos olvidan. Nos ataca el mal de la ansiedad, de la angustia, del estrés, del olvido. Estas frases en sí no son ningún remedio, son simples marcos mentales que o los llevamos dentro o no sirven de nada. No se resuelven los problemas por una frase, si esta no la tenemos interiorizada, admitida, y la ponemos en funcionamiento de forma automática.

"Deja de sufrir por lo que pueda salir mal, y comienza a emocionarte por lo que puede salir bien"

Nos dice que seamos positivos, proactivos, capaces de empujarnos a nosotros mismos hacia lo bueno, aunque sea lo complicado. Pero la frase no sirve si no nos la creemos totalmente. Si tienes dudas, olvídate, sigue con tus dudas, no hagas nada, sigue siendo como hasta ahora. Los milagros no caen desde ningún lugar, los provocas tú mismo.





Qué y cómo deben estudiar los niños de 6 a los 14 años?

Hay una etapa muy importante en los estudios en los niños, y esa se circunscribe entre los 6 y los 14 años. La anterior, la que llamaríamos preescolar es una etapa de descubrir, tocar, ilusionarte, practicar con las manos y es fundamental en el desarrollo de la persona, pero la primera etapa escolar marca las ganas de estudiar y la motivación por el trabajo duro de estudiante, que posteriormente en una segunda etapa practicarás con arreglo a lo conseguido en esta primera etapa.

En estos años, desde los 6 a los 14 años, no es tan importante cuanto aprendes sino la calidad del aprendizaje, de la educación y formación recibida. La calidad de lo que se recibe es fundamental.

Con 8/9 años, una clase sobre la anatomía del sistema digestivo puede marcar la vida de un estudiante y sin darse cuenta nadie, dirigirlo hacia unos estudios superiores relacionados on los escuchado y visto. Es un ejemplo, pero la pasión del profesor en las materias hace que el estudiante las absorba de una forma o de otra.

En estos años no hay que aprenderse los Reyes Godos, sino aprender bien a leer, a escribir, a realizar cálculo entre ellos el mental, a saber utilizar la información y a saber buscarla, y tener una expresion oral y escrita que sea correcta y en aumento.

Es un conjunto de años que deben encaminar al alumno a preguntar, a consultar y saber buscar y a ir haciendo las cosas por sí mismo. Prohibido hacerles los trabajos de marquetería por parte de la familia, es un error.

Es un tiempo para irse formando profesionalmente, aunque no lo notemos. Y para ello hay que hablar con el profesor para adivinar levemente qué le gusta, qué le encaja mejor, qué debemos potenciar levemente. Nada es seguro a estas edades, pero se van viendo caminos.

Para esos alumnos la memoria es muy importante, y para eso hay que trabajarla. Comprender lo que se quiere memorizar es el mejor camino para hacerlos con éxito. 

El orden de los apuntes, de los materiales, es fundamental, pero hay que recordar que no existe una sola manera de tener orden y de que lo importante no es que estéticamente haya orden, sino de que ese orden sirva para que siempre se encuentre lo que se busca.

Recordemos recordar que hay tres columnas primordiales. El cálculo, la lectura y la escritura. Hay que ir aumentando la velocidad en estas materias, pues con los años se debe exigir la perfección pero también el aumento de la velocidad y la comprensión.

Son años imprescindibles para el segundo idioma, aprendido con normalidad, como un complemente imprescindible y que debe formar parte de nuestra vida. Lecturas, vídeos o películas en la televisión, charlas con amigos, reuniones temáticas para hablar y escuchar. Hay que potenciar ese segundo idioma de forma natural.

Si en los estudios las cosas no van como deberían, incluso como los padres pensamos que deberían ir, hay que hablar con los profesores más y adivinar los problemas. 

Fuera del colegio NO se deberían hacer excesivas tareas, e incluso lo mejor es que estas fueran muy pocas en la programación añadida de la escuela. Hay que jugar, relacionarse con amigos, hacer deporte, hacer lo que al chaval le gusta. Todas estas actividades son complemente perfectos para los estudios y sobre todo para el desarrollo mental y práctico de la persona.

Estudiar debe ser algo bonito y útil. Si no se es feliz estudiando nunca gustará y por ello nunca se lograrán los objetivos necesarios. Los alumnos son personas, ¿obvio verdad? Y tú como adulto… ¿le dedicarías con esfuerzo ocho horas todos los días a una actividad que no te gustara, que te cabreara, que no te resultara positiva según tu punto de vista? Ya sé que a veces tu trabajo es así, pero si lo es, no resulta provechoso para tí y posiblemente ni para tu empresa. La motivación es fundamental para lograr el éxito.

10 técnicas que logran mejores estudiantes

Vamos a enumerar algunos detalles que el estudiante tiene que tener presente siempre, que deben facilitárselos desde su familia si es un niño o un adolescente y desde la escuela o universidad en otros casos. Son las necesidades básicas del estudiante para que realice su labor con más calidad. Algunos son pequeños consejos que el estudiante debe practicar siempre y de forma constante.

 La clase es el puesto de trabajo del estudiante. Una hora en la clase es una hora en el trabajo, una hora de estudio es una hora de trabajar duro. Por eso hay que exigirse esfuerzo y ganas.

 Los apuntes son MUY necesarios para recordar, para repasar, para fijar y memorizar elementos que a veces podrían pasar algo desapercibidos. Tomar apuntes es una técnica que se deben practicar y aprender.

 Antes de entrar en clase el alumno debe saber qué va a estudiar en ella, tiene que repasar el Tema aunque sea levemente, nunca se debe entrar a Clase para ver qué se nos cuenta en ella. El alumno debe aprovechar la Clase desde antes de entrar en ella.

 Siempre, imprescindible, hay que entrar a clase con papel blanco, libreta o similar y un lápiz o dos bolígrafos. Siempre.

 Si hay que estudiar un texto hay que saber explorarlo, leerlo bien y subrayarlo, repasarlo varias veces, explorarlo y hacer un esquema.

 Saber leer bien y de forma rápida es otra técnica que se debe mejorar según vaya pasando el tiempo de estudio.

 Hay que tener un Plan de Estudios, para saber qué se va a estudiar cada día de la semana, en cada clase, en qué orden. No es posible sorprenderse con el tipo de Clase que se recibe, antes hay que acudir preparado.

 Estudiar supone poner esfuerzo en ese trabajo duro. Hay que estar descansado antes de estudiar, hay que planificar los descansos, ordenar el tipo de trabajo y de intensidad. Cada hora requiere unos 10 minutos de relajación, de salida de esa concentración máxima.

 Estudiar también puede diseñarse personalmente, también es posible utilizar modos y mecanismo que vayan con cada estudiante. Unos requieren silencio, otros música, unos desorden, otros una mesa vacía, algunos decenas de libros de consulta. 

 Nadie nos preguntará cómo estudiamos si el resultado es bueno. No hay que estudiar decenas de horas a la semana, sino las suficientes para aprender lo que se necesita. Si aprovechamos el tiempo del estudio con técnicas eficaces según cada estudiante y materia, lo de menos es cuánto, sino alcanzar los objetivos necesarios.

¿Qué es ser estudiante? ¿Quién es un estudiante válido?

Un estudiante no es solo el que estudia, es mucho más que eso, es el que quiere estudiar, el que aplica su esfuerzo a querer estudiar, el que piensa de qué manera puede estudiar mejor y en cómo mejorar sus métodos de estudio. Estudiar es un trabajo a veces muy duro, y para ello es necesario como en todo tipo de trabajos, estar motivado y querer hacerlo lo mejor posible.

El derecho de todo estudiante, tenga la edad que tenga, es que se le respete en su trabajo de estudiante, en su ocupación vital que es la de estudiar para ir edificando un nuevo modo de luego entregar a la sociedad los beneficios de lo que estudia.

El estudiante tiene la obligación de estudiar si está en la edad de la Educación Obligatoria, para lograr un rendimiento acorde a sus propias capacidades que son siempre distintas entre una persona y otra, entre un alumno y otro. Pero el estudiante debe responsabilizarse de su trabajo y de ese oficio nuevo que es el de estudiante. Realmente es un trabajador intelectual para su beneficio, y para luego beneficio de su sociedad.

Hay que perfeccionar las maneras de estudiar y de trabajar en el estudio, pues lo que al final importa no es tanto lo que se estudia, o el tiempo que se invierte en estudiar, sino los motivos por los que se estudia y las formas de ese estudio para lograr los objetivos de aprender. NO vale tanto la cantidad del estudio, como la calidad del mismo para que sea absorbido por la persona, entendido y comprendido, y no olvidado.

Las condiciones de trabajo del estudiante deben ser como poco esas mínimas normas de equilibrio, espacio, silencio, materiales, salud, medios y condiciones de que pueda disponer de continuo. Un espacio propio para estudiar es muy importante, mejor si está en tu propio hogar. Una biblioteca, un ordenador con internet, material mínimo y diverso. Y respeto por las personas que están alrededor del estudiante.

El estudiante necesita sus tiempos para estudiar, para hacer trabajo individuales y trabajos colectivos. Todo eso hay que facilitárselo, es decir, ponérselo fácil. Y si todo esto no es posible por diversos motivos, lo mejor es no perder el tiempo en estudiar duro y dedicarse a otros menesteres como trabajar en un oficio con los conocimientos que ya se tengan.

No se debería dejar de estudiar nunca, pero si en un momento dado no hay las condiciones mínimas, la motivación suficiente, las ganas de estudiar, lo mejor es no empeñarse en querer avanzar en lo que parece imposible. 

Engañarnos todos es un mal camino hacia el futuro. 

Siempre es posible volver sobre lo andado, cambiar la decisión, revisar las metas, pero para estudiar siempre hay unos mecanismos mínimos, y si no se tienen los resultados no serán buenos.

¿Por qué nos esforzamos en obligar a los alumnos a estudiar algo, si ellos no quieren, no están bien asesorados, no sabemos antes si les gusta o si tienen las capacidades innatas para ese trabajo? ¿Por qué no nos asesoramos todos, padres y alumnos, antes de obligarnos todos hacia un camino con dudas? ¿Cuánto cuesta una buena asesoría… y un año o dos años perdidos en la vida de una persona?


Nueva página web para consultar sobre la migraña y dolores de cabeza agudos


Pocos problema de salud hay tan invalidantes cuando se manifiestan de forma grave y aguda, tan poco conocidos y con tan pocas soluciones que resuelvan el problema, pues no se conoce todavía lo suficiente de esta enfermedad. Nos referimos a las migrañas que son dolores de cabeza muy fuertes, a veces tremendamente potentes y desconocidos que llegan incluso a desmayar al paciente en algunos casos.

Hay varios grados de dolor en las migrañas, no todas son iguales ni empiezan de la misma manera. No todas requieren el mismo tratamiento, y lo curioso es que no todas desaparecen de igual forma, ni se producen en apariencia por los mismo motivos.

Pero cuando son migrañas fuertes, casi todas ellas obligan a las personas que las padecen a dejar su vida habitual durante horas, a no poder ir a trabajar o a realizar sus labores habituales. Este cartel nos advierte de una página web nueva, en donde poder consultar los problemas de la migraña y recibir algunas pautas de comportamiento y de apoyo. Sobre todo en casos agudos de migraña que a veces sorprenden a la familia por su crudeza. 

Crecen los suicidios entre chicas jóvenes, en Cataluña


Hoy La Vanguardia publica un artículo de página y media sobre el suicidio en aumento de chicas adolescentes, de mujeres jóvenes que siempre han estado muy por debajo de los hombres en las cifras de suicidio. Y añade un posible elemento que podría influir en este aumento. La casi desaparición de las actividades extraescolares por culpa de la pandemia.

No hay ninguna duda de que las personas tenemos que estar ocupadas. Todos. Y los jóvenes más. Y sobre todo hay que crear rutinas de trabajo, de ocupación, que sirvan para ser felices y para sentirse útiles y con una autoestima suficiente. Si eso desaparece, si llega el vacío e incluso la holgazanería, llega sin duda la ansiedad, la depresión, la caída.

En Cataluña se ha pasado de unos 40 casos al mes de suicidios declarados a cerca de 100 en estos últimos seis meses de pandemia, entre finales de 2020 y principios de 2021. En el último años entre tentativas y suicidios consumados han aumentado en Cataluña un 84% los casos. Casos que también han aumentado en las consultas a psiquiatría y a Urgencias hospitalarias.

Sueles ser chicas muy exigentes, muy estudiosas, con algunos casos de ataques y acosos en los colegios, y que se ven privadas de gran parte de sus actividades vitales por estos periodos de confinamiento parcial que les aumentan el estrés. Los meses de cierre de escuelas fueron brutales para la salud mental pero también para el crecimiento de bandas de violentos y de un aumento de la violencia callejera de baja intensidad. 

Se sabe a todos los niveles y se admite que fue un gran error cerrar los colegios en el año 2020.

Los meses de encierro en el hogar sirvieron también para hacer aflorar y ver aumentados los conflictos familiares, las violencias de hogar, y todo eso crea un caldo de cultivo complejo de asimilar en personas muy jóvenes. 

Hay que trabajar más y mejor en psicología clínica, en análisis de las interacciones que la vida social y las decisiones que se toman tienen sobre los comportamientos de las personas, y hay que trabajar mejor las terapias para que no terminen en un crecimiento brutal de las medicaciones, que en personas jóvenes debe ser siempre la última alternativa.

Por cierto, y visto que los poderes públicos no hacen nada por cambiar estas situaciones, es lógico pensar que callarse, esconderlas y no divulgarlas ayuda a que no crezcan los tratamientos eficaces. Así que debemos perder el miedo a contar datos sobre el suicidio, para que no sirve de excusa para no hacer nada de nada. 

6 motivos por los que puedes sufrir, y no tienes razón para ello


¿Por qué sufres? Tal vez puedes preguntarte esto mismo y no sepas responderte con claridad, por tus propios errores. Poder responderte es el primer paso para encontrar las soluciones, que no siempre son sencillas.

1/ ¿Sufres por querer controlar casi todo lo que te rodea, cuando eso es imposible?

2/ ¿Sufres por desear que las cosas sean como tú quieres que sean, como te gustaría que fueran, sin aceptar que eso es imposible, que la realidad no es posible cambiarla a nuestro gusto, sino si acaso modificarla un poco o aceptarla?

3/ ¿Sufres por aferrarte a elementos que son imposibles, por desear lo que no puede ser por diversos motivos?

4/ ¿Sufres por estar deseando que el pasado hubiera sido distinto, por pensar en exceso en ese pasado que no te gusta, o que te ha entregado un presente que ahora no te gusta?

5/ ¿Sufres por desear que otras personas sean como tú quieres, y no como en realidad son o como ellos quieren ser?

6/ ¿Sufres por no tener la suficiente autoestima como para aceptaste como eres ahora, y estar siempre deseando ser de otra manera pero no haces lo suficiente para cambiar?



Asustarse no sirve para defenderse ante los problemas


¿Cuándo fue la última vez que te asustaste de verdad, y visto luego, con el paso del tiempo, que no era para tanto? No es tan importante la pregunta como la respuesta. 

Asustarnos es inevitable, no siempre podemos controlar nuestras sensaciones y reacciones. Depende del momento, del ambiente, a veces de pequeños detalles. 

Pero conocer nuestra reacción nos puede servir para aprender de ella y modificarla. Asustarse no es lo mejor ante un problema, pero muchas veces es la reacción rápida e instintiva. 

Asustarse no sirve bien para defenderse.

Por eso si conocer los motivos, los tipos de reacciones que hemos sufrido, podremos aprender un poco a comportarnos de otra manera si vuelve la misma situación. 

Muchas veces la reacción del susto es excesiva y no sirve para resolver los problemas. La calma, la templanza, suele funcionar mejor, es mas efectiva para encontrar posibles soluciones.