Tito Lucrecio Caro habló hace 2070 años de los Maestros y la Escuela



Tito Lucrecio Caro. Nada más dulce que vivir en los recintos protegidos por las enseñanzas de los Sabios, desde donde mirar hacia abajo y ver a los otros correr por todas las partes, buscando los caminos de la vida. Tito Lucrecio Caro.

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Tito Lucrecio Caro vivió hace 2070 años filósofo romano del que solo se conoce un texto: "Sobre la naturaleza de las cosas" de cuyos textos bebieron después muy diversos autores de la época. Una obra con mas de 7.400 hexámetros divididos entre seis libros, y que demuestra que muy posiblemente el mismo autor debió escribir más obras, pero no nos han llegado hasta nuestros días. 

Con la frase que vemos arriba nos describe claramente lo que representa la enseñanza de los Sabios, de los profesores, para entender la vida y sobre todo para trasmitir a las generaciones futuras esos conocimientos.

Consejos de la Policía, para Personas Mayores

Mucho cuidado con los que amparándose en esta situación de Estado de Alarma, quieren aprovecharse de nuestros mayores, las personas más débiles del sistema social. La Policía Nacional nos ofrece unos consejos básicos.

¿Qué podemos hacer si nuestro familiar está ingresado?



Nota.: Las imágenes son de la Fundación Matia

Desigualdad en la Educación. Componente familiar

Desgraciadamente en un caso como el actual de cierre de todos los colegios en España por el COVID 19, vemos que las desigualdades en Educación son enormes según el tipo de familia, al no saber poner en valor social la importancia de la educación en las posibilidades de ser más libres y personas con más opciones de futuro en crecimiento e igualdad.

No todos los niños son iguales ante la educación, aunque los colegios y la educación pública y concertada lo intente. Simplemente porque el componente familiar, es decir, el económico y cultural de cada familia, afecta y mucho en los resultados académicos, más en tiempos en los que en cada familia hay que complementar o incluso como ahora realizar la labro de los colegios.

No en todas las familias hay ordenador aunque haya teléfonos de alta gama. No en todos los hogares hay una biblioteca básica aunque seamos capaces de gastarnos las economía en bares y restaurantes. No en todas las familias hay una educación y formación de base que sea capaz de resolver dudas y problemas, de saber poner en valor la educación, de ayudar a los hijos en su marcha educativa.

También los adultos tenemos que seguir formándonos y en eso las televisiones públicas tienen que hacer un nuevo trabajo inmenso. 

Toda la sociedad debe poner en valor la educación como la mejor manera de salir del empobrecimiento alentado por los que siguen deseando que existan muchos pobres para que salga más barato tener beneficios. 

Y además asumir que para que un país salga más fortalecido necesita habitantes más formados, más hábiles en ser excelentes en sus tareas. 

Consejos para soportar mejor la convivencia

En estos días en los que todo parece haber cambiado para meternos más si cabe en el hogar, en la coraza, debemos cuidar las relaciones de pareja para que cuando salgamos de la anormalidad del confinamiento por el Coronavirus todo haya sido un mal sueño sin efectos perdurables. 

Y entre las cosas que debemos cuidar es sin ninguna dudad la relación familiar y la de pareja que en estas semanas será de mucho más tiempo y tal vez excesivamente comprimido.

Nos vamos a conocer todavía más, no tenemos otra mirada que la suya, otra forma de relación en todos sus aspectos, y la convivencia excesiva puede crear fricciones. Algo que sería lógico y que debemos saber gestionar bien. 

Debemos admitir que esto es pasajero y que en breve volveremos a la normalidad de tener cada uno de nosotros nuestros propio tiempo y espacio, en esa mezcla casi perfecta de tiempo de hogar y familia y tiempo fuera de ella.

Estas semanas son complicadas al no tener ninguno de los dos miembros de la pareja espacio ni tiempo vacío y solo, para descargar la tensión. Estamos ambos atrapados entre uno y otro, y eso hay que resolverlo. Aunque sin duda en pisos pequeños sea tremendamente complejo. Pero todo es posible.

Mucha paciencia, menos ansiedad, buscar armonías simples, intentar no descuidar la estabilidad emocional, ser positivos y olvidarnos de los problemas anteriores, de los que ya venían antes de caer en el aislamiento obligado.

Sin duda hay que seguir manteniendo la misma red de amistades que antes, y tener contactos necesarios y personales con ellos. Si no son de voz no se tiene que enterar nadie de lo que dices u opinas. Ni tu pareja, que siempre debe permanecer ajena a tu teléfono. Hay que desahogarse y además de ser muy positivo tiene que ser muy seguro.

Hay que trabajar más en el hogar, hay que hacer todo a medias, repartido y a ser posible a la vez. O no. Depende de la armonía en el trabajo en conjunto. Los niños requieren mucha atención. Cada miembro de la pareja sabe realizar un tipo de trabajo distinto, le gusta hacer un trabajo diferente en el hogar. Repartimos equitativamente estas tareas.

Haz deporte en casa, juega con actividades diversas, escucha a todos qué proponen para “mañana” y hazlo. Leer, jugar, mirar películas o series, compartir impresiones y… no veáis excesivas noticias de la enfermedad.

Todos necesitamos nuestros momentos, minutos, horas a lo mejor, de privacidad, y eso hay que pactarlo, hablarlo, repartirlo. Al menos una hora al día es necesario que sea “nuestro tiempo” y nuestros espacios personales, a solas, relajado para no tener que dar cuenta a nadie de lo que nos de la real gana hacer.
Y sin ninguna duda también necesitamos tener intimidad, buscar el cariño, el sexo, el cuerpo, el ser tocados y tocar, el ser románticos y disfrutar el uno del otro, la una del otro o viceversa. 

Hacer el amor, hacer sexo, rompernos mientras salimos de la rutina o simplemente ser suaves y mirarnos con cariño. Recuperar el amor si se ha perdido un poco, o recuperar el tacto si se ha ido dejando de lado.

¿Para qué sirve la felicidad? ¿Pero existe la felicidad?

Ser feliz es muy complicado, aunque sin duda todos aspiremos a ello, pero ya de entrada sabemos que no es nada sencillo alcanzar ese estado, entre otros motivos porque hay muy diversos grados de felicidad. Y sobre todo hay muy diversos grados de aceptar la felicidad que nos vamos construyendo. Lo que para unos es más que suficiente para otros es maravilloso y para otros muy muy poco. No hay método para medir de forma eficaz la felicidad, ni la que tenemos ni la que necesitamos.

Diríamos que si estamos contentos tenemos la suficiente y al revés. pero no es un método científico ni tiene varemos intercambiables. Ante la misma realidad cada uno la asumimos de muy diferentes maneras.

Incluso las diferentes sociedades tienen distintas maneras de entender la felicidad, que no es igual ni por lo mismo según sociedades, según edades, según incluso segmentos económico o culturales. La felicidad es estar a gusto con uno mismo, con lo que consigue cada día, con lo que le rodea, con lo que hace, con sentirse vivo.

En nuestra forma de entender la vida ser feliz es saber vivir bien el presente. Algo que para otras culturas no tiene nada que ver con la felicidad. Posiblemente nadie tengamos toda la razón, sobre todo al entender qué es el presente, el instante en el que nos toca siempre vivir. Nunca vivimos ni el pasado ni el futuro, siempre vivimos el presente, luego no hay donde elegir.

Por otra parte es fundamental una autoestima suficiente, creer en nosotros, saber de nuestras capacidad y saber también auto complacernos. Cada día es un regalo, en su totalidad y en cada una de sus partes. Pero en cambio lo aprovechamos muy poco, algunos trozos y muchas veces por casualidad. ¿Eres amigo de tí mismo?

Hay que abrirse, no totalmente pero hay que saber mirar, observar y absorber, sociabilizar y tener empatía, quererse y querer. Hablar, emocionarte, reír, llorar y sentir que vives. 

Ser optimista pues es lo único que sirve de algo incluso aun cuando tu información sea tan abundante y clara que te esté explicando lo peor. Aun así hay que ser optimista pues es lo único que sirve para cambiar lo malo o incluso lo regular.

Cada día es un “invento”, un lienzo en blanco dispuesto a ser escrito y gastado. Depende de nosotros, de nuestras ganas o desganas, de nuestra actitud ante nuestra propia vida, pues esa es otra premisa clara. 

Solo podemos vivir nuestra vida, la de los demás no podemos vivirla ni para bien ni para mal. No es egoísmo, es realidad. Nada es perfecto, pero algo sí es claro, nuestra vida es nuestra y nadie nos la puede vivir, así que la de los demás tampoco la podemos vivir nosotros.

¿Para qué estás aquí? o mejor dicho: ¿Para qué quieres estar aquí? Si te sabes responder a esto ya es un gran logro, en serio, sabes que algo importante tienes que hacer con tu vida, lo cual no es poso. Si no sabes avanzar, inténtalo otra vez, pero al menos saber que debes dirigirte hacia una meta ya diseñada.

Y si algo sale mal, que sin duda así será muchas veces al cabo de cada mes, incluso de cada semana, no te preocupes. Levántate, retira el polvo de tu piel con la mano, sacúdete las malas ideas y ponte de pie con una sonrisa. Hay que seguir avanzando. A eso se le llama resiliencia y es la única manera que tenemos de aprender de las caídas, de los errores, del polvo del camino. 


Podrían, deberían salir los niños de casa ante el confinamiento?

Se nos está advirtiendo por parte de psicólogos sociales de lo peligroso que resulta dejar a los niños tantos días en casa sin salir a la calle, aunque simplemente sea para relacionarse ligeramente con su entorno. Parecen tener más derechos de calle los animales domésticos que los niños. Se nos olvida que no es lo mismo 10 días que 60 días. Hay que conjugar el derecho y el deber de cuidar la salud con el derecho a pensar que tras esto volverá a existir un futuro y que ante él tenemos que estar preparados y no heridos psicológicamente por miedos o llenos de vacíos que debemos vigilar y cuidar.

¿Existen sistemas para que los niños puedan salir a la calle sin poner excesivamente en peligro su salud?

Sin duda sí existen. Uno muy sencillo sería permitir salir a un familiar con los niños a la calle durante una hora marcada de antemano, y en esa hora… que no pudieran salir a la calle el resto de personas y edades. Por ejemplo salir a la calle de 10 a 11 horas los niños con un adulto. El resto de adultos se quedan en su casa durante esa hora y punto, para evitar contagiarse.

Otra forma sería como se hace en Corea del Sur permitir ciertos desplazamientos con arreglo a la terminación del DNI. Los terminados en 0 ó 1 podrían salir los lunes por la mañana, y así respectivamente.

Todo ello se puede complementar con un auto permiso como se está haciendo en algunas zonas de Italia, donde la persona escribe sus datos, su hora de salida y llegada, desde donde a donde se va a mover dentro de un espacio de pocos metros. Este auto justificante lo pueden pedir las autoridades y de no estar en regla la multa dura y alta es inevitable.

Estas normas son complejas de que sirvan si no van acompañadas de Reglamentos municipales, o en el caso del Gobierno de la nación desde el cambio del Estado de Alarma a un Estado de Excepción. Posiblemente todas las multas actuales si son recurridas, serán anuladas por los juzgados a poco que los abogados aprendan a defenderlas, que ya sin duda han aprendido. 


Por eso hay que tener cuidado en saltarse las normas actuales, pues podrían tener que cambiar el Estado de Alarma que no modifica los derechos constitucionales de las personas, lo cual no es beneficioso para la sociedad.

10 consejos para estudiantes, en tiempos de confinamiento

Son días de tener que estudiar en casa, niños adolescentes o universitarios con muchas ganas de lograr trabajar su futuro personal, y el nuestro como sociedad. Os dejo unos pequeños consejos para todos, aunque soy consciente de que cada edad puede hacer suyos unos u otros, con mas facilidad.

1. Madrugar ayuda a tus neuronas. Descansa lo necesario (8horas) para estar con energías al día siguiente. Y sigue las costumbres  levántate a la misma hora de siempre.

2. Sé responsable y respeta las indicaciones de los adultos, sean profesores o tu familia más cercana. No siempre tienen razón, pero tú… tampoco.

3. Gestiona tu propio tiempo y planifica el día con actividades educativas y de ocio. Cada día debemos aprovecharlo.

4. Utiliza el mismo horario de tu centro educativo para hacer las tareas que envían los profesores.

5. Apunta tus dudas y necesarias consultas para poder transmitírselas a los profesores. Mantén el contacto con tus profesores y compañeros, pues solo está cambiando el sistema de comunicación, pero no las necesidades de aprender.

6. Utiliza los móviles y dispositivos electrónicos para el ocio con moderación. Haz un horario para el uso del móvil dividiendo tiempo educativo y de ocio.

7. Haz ejercicio físico. Organiza tus planes de entrenamiento o deporte de acuerdo a tus gustos y plantéate retos y objetivos. En casa se puede, y si tienes dudas busca por internet las posibilidades que nos brindan unas botellas de agua, una silla, la pared, etc.

8. Come de forma saludable. Recuerda: 5 veces al día, fruta, verdura, legumbre, proteinas.

9. Habla más con tu familia pues ellos también están preocupados con estos momentos y ayuda a tus hermanos con los deberes. Diseña juegos y mantén el contacto con tus amistades.

10. Cuida tu higiene personal y de la de tu casa. Participa en las tareas domésticas y aprovecha para aprender a hacer cosas que aún no sabías.

70 ideas para entretener en casa a los niños. Estación Bambalina

Desde la página web Estación Bambalina nos recomiendan con esta página hasta 70 actividades para entretener a niños en casa en estas semanas de encierro voluntario (o no) y que debemos utilizar en entretener, ayudar, formar y estar con nuestros hijos.

Estas 70 ideas son un lista de ejercicios o elementos de juego muy interesantes y es seguro que hay muchos que se adaptan a las personalidades de cada familia.

Nota.: Si haces "clic" sobre la imagen la varás más grande.

TVE debe iniciar el lunes una programación para alumnos en casa

Para las próximas semana en España y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como el actual Estado de Alarma, debería estar emitiendo programas formativos para alumnos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La televisión pública TVE en sus dos canales La 1 y La 2, debería ocupar el espacio que no pueden llenar los colegios; entretener a niños y adolescentes y facilitar programas de formación que ayuden a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que puedan en esos tiempos en casa aprender diversas materias.

Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad. La TVE como ente público debería cambiar totalmente su forma de encarar la programación excepto a partir de las 21 horas, para dedicarse más a la formación contínua.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes o incluso adultos, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE.

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales. 


Desde Idiomas a Matemáticas, Historia o Deporte en casa, pasando por nociones de Economía, Manualidades o Música.

TVE debería iniciar el lunes una programación especial para alumnos

En estos momentos y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como la actual Alarma en toda España, debería estar programando programas formativos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La TVE pública debería ocupar el espacio que no pueden hacer estos días los colegios, entretener a niños y facilitar programas de formación que ayudaran a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que pudieran aprender diversas materias


Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE. 

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales.

Nota.: Desde este lunes 23 de marzo, han empezado a realizar una programación educativa infantil y juvenil en dos cadenas públicas españolas de televisión.

Organizar en casa la educación de nuestros hijos, ante el Coronavirus

No es posible aconsejar en general de qué forma tenemos que organizarnos en casa para que los niños y jóvenes se tomen estos días sin colegio presencial en tiempo útil y efectivo para su formación. Siempre estos consejos dependen de la edad. Pero algunos consejos si son generales.

El primero es asumir que esto es excepcional y que todos tenemos que colaborar haciendo cambios en nuestra forma de vida habitual.

El segundo debería ser que hay que dedicar un tiempo tasado y fijo cada mañana al menos para que los niños hagan “trabajos” de estudio, que deben mezclarse con descansos o según la edad con actividades más entretenidas como dibujar o realizar pequeñas manualidades. Siempre dentro de casa, pues se trata de no estar en la calle.

Hoy entre padres y madres de todos los colegios existen Redes Sociales que ya funcionan como vehículo para intercambiar información y ahora más, deben ser un sistema para estar en contacto.

Los colegios deben marcar a sus alumnos los objetivos mínimos para estos días. Deben transmitir a las familias por email, por teléfono, con notas informativas qué hay que hacer con los alumnos de cada edad en sus hogares. Para complementar el trabajo que se estaba realizando hasta marzo y no perder todo el mes.

Los colegios a través de sus propias páginas web deben estar dando información constante a las familias de cada Ciclo.

Por otra parte en internet existen multitud de páginas con recursos educativos para cada edad para ser utilizados en aquellos tiempos vacíos de relación entre los niños y los tutores familiares.

Sin duda en el caso de los jóvenes, deben ser ellos mismos los que con su propia responsabilidad organicen sus tiempos y sus trabajos. Debemos estar pendientes de que ejerzan su propia responsabilidad en positivo, para que no piensen que son tiempos de vacaciones ni tampoco para quedar presencialmente con los compañeros o amigos.

El problema sin duda viene por la necesidad de los propios padres de tener que ir a trabajar y no disponer de tiempos suficientes para estar con los niños, con los hijos. Aquí hay que solicitar ayuda.

A los abuelos, pero también es posible organizarse entre amigos y juntar en una vivienda a dos o tres niños que de forma rotatoria vayan trabajando de forma conjunta. Amigos, vecinos, apoyo externo, son métodos que nos pueden servir para estar con los hijos trabajando, si no es posible estar físicamente con ellos.

Estos métodos no son eternos, durarán unas semanas y debemos poner de nuestra parte todo el sentido común y de responsabilidad social para lograr que no sea un tiempo perdido

Y además podemos aprender a enseñar, aprender a relacionarnos de otra manera con nuestro entorno, incluso con nuestros hijos.

Juegos para niños en días que no van a la escuela

El Estado nos manda a los hijos a casa por nuestro bien y por el de ellos, sobre todo porque el Estado no está para obrar milagros sino para gestionar los problemas e intentar dar soluciones. Y nosotros tenemos que tener esa responsabilidad social de aceptarlo y poner medidas para resolverlo, pues cada uno de nosotros somos también responsables de las soluciones.

Así que sea por el Coronavirus o por otro motivo, nos toca estar más tiempo con nuestros hijos lo cual puede (debe) ser maravilloso. Un niño se presta a tener ilusión con cualquier cosa que sea distinta. Y estar jugando en casa con ilusiones diferentes es un tiempo maravilloso. No se trata de intentar jugar con los mismos juguetes de todos los días, eso no sirve y es desaprovechar el tiempo.

Juguemos con hojas, con dibujos, con nuevas lecturas, con agua y harina, con barro haciendo cerámica, con óleo y pintando en lienzo, descubriendo quién era Babieca o quien Carlos IV según la edad. 

Adivinando las partes del estómago del cuerpo humano y la importancia del hígado o jugando a descubrir árboles diferentes en los libros de casa. Y si tiene un balcón intentado saber qué ave es cada una de la que pasan por nuestra cabeza según su silueta.

Podemos dibujar un alfabeto con un tipo de letra que nos podamos inventar o dibujar pájaros o cocinar una tortilla. ¿Te imaginas intentar copiar un cuadro de Miró o de Saura? ¿Y aprender cómo se dice Madre o Mamá en diez idiomas diferentes?

¿Para qué sirven los estudios de estadística?

La estadística siempre se ha considerado una “maría” en las carreras técnicas que la necesitan, sean Matemáticas, Economía o Dirección de empresas como los ejemplos más claros. No es fácil dominarla, incluso a veces no es fácil entenderla de forma profunda. Y en parte es porque la estadística no se muestra en los colegios a los niños y se pasa muy levemente en los bachilleres.

La estadística es predecir, adivinar, revisar acciones, tomar decisiones. Es la herramienta que nos permite saber si lo que decidimos está funcionando, y sobre todo nos permite verlo antes de que finalmente suceda. 

Es una herramienta de análisis pero sobre todo es predictiva. Nos advierte si las medidas tomadas son necesarias, en qué momento hay que reforzarlas o cambiarlas, y qué comportamiento están teniendo en la marcha del tiempo.

Es también una herramienta comparativa. Necesita datos y más datos de muy diversas fuentes para comparar resultados y hacer predicciones. 

Sin su capacidad para comparar con otras situaciones no puede ser predictiva ante el futuro, pues los movimientos y su curva deben ser vista en su subida pero sobre todo en su bajada o en su mantenimiento.

Hoy lo vemos con El Coronavirus, pero de siempre lo hemos aplicado al funcionamiento de las empresas. Si no sabemos día a día nuestra facturación, nuestros gastos en proveedores, no sabremos incluso el precio que le tenemos que poner a los productos en nuestros presupuestos.

Hoy la estadística es digital, pero los datos y sobre todo las interpretaciones son “casi” humanas. La máquina puede decirnos qué ve, pero antes le tenemos que preguntar qué queremos ver. Y tenemos que alimentarla de datos seleccionados “casi” por nosotros. 

¿Qué nos interesa añadir a los procesos para saber lo que necesitamos?

Por eso los datos, acumular datos y resultados tiene un valor que se compra y se vende. Compramos datos empaquetados para utilizarlos como base donde comparamos "nuestros" propios datos y de esa forma adivinar tendencias, resultados en el tiempo y sobre todo la duración de esos tiempos.

Pero sobre todo la estadística es una profesión de futuro, pues cada vez más empresas y de todos los tamaños necesitan tener unos conocimientos suficientes de estadística para saber leer el presente y predecir o diseñar el futuro.

Métodos de enseñanza del año 1918

Es un extracto del Reglamento del Instituto Libre de Enseñanza en España, del año 1918. Hace ya 102 años de estos textos, de estas recomendaciones sobre la enseñanza. ¿Son actuales hoy? ¿Debemos reflexionar sobre los métodos de enseñanza? 

Parecen consejos o normas muy de sentido común, que deberían ser las bases de cualquier método de enseñanza. Pero curiosamente si las pusiéramos encima de una mesa de análisis educativo saldrían voces reclamando cambios, añadiendo y quitando textos. ¿Cuál es el motivo de que en la enseñanza nunca seamos capaces de ponernos de acuerdo?

5 decisiones para crecer personalmente

Hay cinco decisiones que debemos tomar si lo que deseamos es aumentar nuestras capacidades, crecer sobre nosotros mismos, aumentar nuestras posibilidades laborales y personales.

1/ Asegurarnos de que estas decisiones las vamos a tomar todos los días.

2/ Reflexionar con nosotros mismos durante 15 minutos al día, con el “yo” interior que casi todos llevamos dentro.

3/ Leer, formarnos durante (entre) 15 a 30 minutos todos los días.

4/ Ponernos a trabajar en lo que se quiere conseguir entre 20 a 40 minutos todos los días.

5/ Apuntar cada semana en una libreta qué hemos avanzado a través de los puntos anteriores.

Si crees que es sencillo tomar estas decisiones de cambio, inténtalo y verás que no es tan sencillo como crees, que a partir de la primera semana empezarás a pensar que no es necesario y que además no da frutos en forma rápida. Tienes razón, el cambio no es asunto tuyo, en realidad aunque hicieras lo que propongo, no te serviría de nada, pues lo más importante es la decisión de mejora, de cambio, de búsqueda de un método para crecer. ¡Déjalo!, no sigas.

¿Cómo se construye el conocimiento en el cerebro?

En teoría hay dos formas de entender cómo se construye el conocimiento en el cerebro. O al menos hay dos formas más aceptadas que otras. Una es por acumulación de conocimientos que nos van transmitiendo. La otra es por la construcción dentro de nosotros de ese conocimiento a base de lo que nosotros mismos edificamos entre lo que vemos, lo que nos explican y lo que sentimos hasta con todo ello formar un conocimiento propio.

La teoría del constructivismo, la que nos dice que nuestro conocimiento se realiza a través no tanto de lo que nos enseñan como de lo que aprendemos, se basa a su vez en tres formas de acción, de interacción, de actuación. Que no es lo mismo aunque suene muy parecido.

Acción Endógena

Acción Dialéctica

Acción Exógena

La Endógena nos explicaría de qué forma el niño sobre todo, va aprendiendo de lo que él mismo explora, de lo que le afecta y le influye, de sus propias experiencias y no tanto de lo que le explican, de lo que recibe.

La Dialéctica explica al alumno asuntos que debe aprender, pero le deja que los interprete, que los comprenda, que los haga crecer y los personalice. El maestro o la familia le abre caminos, le da explicaciones para que el niño siga rascando, investigando, explorando. Sería el camino intermedio entre las Endógena y la Exógena.

Y la Exógena trabaja más la influencia de los modelos educativos que rodean al niño, planteando fases perfectamente diseñadas para abrir compuertas que el niño explora pero aunque de forma personal, lo hace con la mirada muy atenta de los educadores que van sin que se note mucho dirigiendo la acción.

Sin duda estas tres diferentes formas de actuar dentro de la idea de la educación constructivista, tienen menos diferencias que entre esta y la educación por acumulación. 

A veces pensamos que el cerebro es un contenedor vacío al que debemos ir llenando de “cosas” y eso no es así, o no siempre es totalmente así. Sobre todo porque se puede llenar de “esas cosas” de muchas formas muy diferentes.

¿Lo llenamos de golpe con todas las cosas que ya sabemos que va a necesitar a lo largo de su vida? 

¿O lo llenamos muy poco a poco y según él mismo vaya pidiendo para que se lo ordene como quiera? 

¿O le vamos colocando los conocimientos a su vera, para que los descubra y los coga cuando quiera él y se los meta dentro o no? 

¿Y en qué momento de su vida le damos las matemáticas, la comprensión lectora, la inteligencia emocional, la capacidad de trabajar en equipos, la comprensión social, el respeto a la diferencia?

Sabemos que no es lo mismo enseñar álgebra a los 12 años que a los 17 años. 
¿A qué años hay que enseñar hablar en público, a defender tus propias ideas, a comprender al que piensa diferente, a entender las religiones?

La televisión y su falta de formación cultural para adultos

Ayer vi un vídeo en una revista minoritaria y cultural de casi una hora, entre dos mujeres artistas preguntándose quién elige la música que escuchamos por nosotros. Leonor Watling y Zahara con esa calma de la conversación entre personas que simplemente buscan hablar y explicar, dan una lección sobre música y sobre la manipulación a la que nos somente. No comercial, no defendiendo sus cuevas económicas, sino hablando de cómo saber buscar la libertad en la elección.

Pero hoy he visto un vídeo de 90 minutos patrocinado por un banco y un diario, donde Ramón Gener nos explica muy formativamente sobre el arte en general y sobre la música en más particular, mostrando sus miradas y experiencias en una clase fabulosa para aprender y disfrutar, donde los espectadores preguntaban y él simplemente intentaba responder.

Quiero ir al lugar común de que tienen que ser espacios alejados de las informaciones de masas, de las televisiones públicas o privadas, las que trabajan la formación, la información que puede durar más de unas horas en las vidas de todos nosotros, que mueven y muestran la cultura entretenida, la reflexión entre personas que ni se insultan ni se gritan, que intentan mostrar opiniones sobre tema nada grandiosos pero que se conservan durante siglos. Cultura, arte, sentimientos, música, sensaciones que motivan.

Sabemos que hay entre los adultos espacios formativos en claro déficit en la España actual. Por ejemplo el inglés. Sin duda la historia, la cultura general incluso, el arte, la literatura. Pero no se trabaja eso ni desde las cadenas públicas que deberían dedicarse precisamente a construir sociedad, país, sin (eso si) ningún ánimo de manipulación ideológica.

Hay personas que saben comunicar muy bien, auténticos maestros y profesores que deberían trabajar más la formación para adultos, la escuela permanente, en horarios importantes y sabiendo que se trabaja para muy pocos. Toda gran caminata empieza con un primer paso. 


Menos opinión y entretenimiento vacío, y más formación de la que necesitamos para defendernos mejor y disfrutar más de la vida que tenemos la suerte de disfrutar.

¿Qué capricho te quieres dar hoy? ¿A qué esperas?

¿Qué capricho te quieres dar hoy? No eres nada egoísta por desear para ti un capricho que tu mismo te buscas y te das. Nadie te amará tanto como tú mismo. No es egoísmo, es simplemente autoestima. Para ayudar a los demás tienen que estar contento contigo mismo, y darse un capricho es algo básico.

Ya sabes que los caprichos no tienen que ser brutalmente grandes, costosos, imposibles de lograr en el momento en que lo deseas. Un capricho puede ser salir a la ventana y respirar profundamente. Puede ser una palmera de chocolate o una masturbación a escondidas. Un capricho puede ser un libro o una copa de vino blanco.

¿Quién falla más cuando hay Fracaso Escolar?

Todos los niños quieren aprender y quieren además aprender mucho y muy rápido. Y es cuando le pretendemos enseñar aquello que él no le interesa es cuando ceja de preguntar, de interesarse por aprender. El niño deja de aprender cuando no le sabemos enseñar. 

Y además cada niño tiene unas inquietudes distintas, unas velocidades diferentes, unas ganas por unos u otros temas que van cambiando incluso por minutos según edad.

Y si lo sabemos… ¿porqué nos empeñamos en enseñarles en el tiempo en que no toca asuntos que no le interesan, y que seguro le interesarán en otro momento de su vida?

¿Es correcta la planificación de materias que hacemos los padres y el sistema educativo con los hijos y los niños? ¿Deben aprender a leer, escribir, contar cuando los adultos queramos y hayamos indicado en una hoja de trabajo o cuando ellos sientan que les apetece y les interesa?

No es verdad eso que a veces se dice de que si les dejamos sin presionar, no desearían nunca aprender nada. Nunca tendrían momento para aprender a leer, a escribir o dibujar. 

¿Quién falla cuando hay Fracaso Escolar, el alumno, los profesores, los padres o el Sistema de Enseñanza? Sólo sabiendo qué falla sabremos encontrar la solución, rectificando.

Ideas sobre la enseñanza del siglo XIX. Educación de personas

Esta instrucción sobre la Educación Libre y Responsable es del año 1918 del Instituto Escuela de Madrid dentro del Plan de Institución Libre de Enseñanza que empezó a trabajar en el año 1876. Ha pasado más de un siglo, pero en muchos de sus enunciados sigue estando activa, válida, eficaz. 

Muestra de sus validos consejos sería el tiempo pasado sin que otros conceptos educativos hayan aparecido y superado lo expuesto, excepto si acaso el uso de las nuevas tecnologías. Veamos qué decían en 1918 sobre los Principales Medios Educativos.

PRIMERO.: Acción y Movimiento

SEGUNDO.: El Estudio Directo de las cosas, de la naturaleza, y el ejercicio de coordinar esas observaciones

TERCERO.: Las Lecturas convenientemente reelaboradas y asimiladas.

CUARTO.: El Diálogo entre profesor y alumno

QUINTO.: La exposición hecha por el maestro

Podemos observar dos detalles importantes que hay que matizar. No se habla de libros escolares, pues se valoraba en ese tipo de enseñanza mucho más el trabajo del profesor, del maestro, y los libros aunque se utilizaban no eran el eje del trabajo escolar. 

Y por otra parte parecería faltar el ejercicio físico y el deporte, cuando en realidad se trabajaba mucho en aquellos año, dentro de la escuela pero sin ser atendido como un medio de enseñanza intelectual sino de la persona y de su relación. Y en muchos casos no eran tanto ejercicios físicos estáticos sino más bien a base de excursiones en contacto con la naturaleza.


¿Cómo elegir colegio para nuestros hijos? ¿Qué miramos, preguntamos?

Estamos en las semanas de puertas abiertas de todos los colegios para mostrar a los nuevos padres y familias de cada centro cómo son por dentro, antes de presentar las solicitudes de ingreso. Como es lógico en casi todos los casos son familias de niños pequeños, de preescolar, que quieren conocer los colegios a los que quieren llevar a sus niños. ¿Qué deben mirar, observar, preguntar?

La decisión de elegir colegio para nuestros preescolares es muy importante pues en la mayoría de los casos será el colegio de referencia para toda su vida escolar, en principio al menos para Preescolar y Primaria.

Y en esa decisión no siempre elegida por la saturación de algunos centros educativos, entran muchos factores que no siempre son claros, que incluso a veces son equivocados, y que representan un lío para las familias. Donde incluso a veces no siempre hay acuerdos entre sus miembros.

¿Pública, Concertada o Privada? Superado esa primera duda, toca buscar Centro que yo recomiendo casi siempre sea lo más cercano a la zona en donde se vida. El colegio del barrio debería gozar de algunos puntos extra en la decisión, pues supone poder integrar mejor y más rápido a los niños con sus entornos de amigos, y además representa menos tiempo cada día en desplazamientos que se pueden dedicar a estudiar, jugar o practicar deporte.

A partir de esta lógica decisión nos toca mirar los colegios, por dentro, por fuera y por “muy adentro” para saber si encaja con lo que queremos nosotros. Y a su vez analizar si lo que queremos es lo mejor para nuestro hijo pues no siempre está eso claro.

Cada tipo de niño necesita un tipo de colegio distinto, los hay más activos, más tímidos, más abiertos. No es lo mismo un colegio grande que uno pequeño, no es lo mismo un colegio que sea puntero en algunas actividades deportivas que otro cuya trayectoria es más de análisis, reflexión o investigación. Si se trabaja más o menos el Arte o  la Música, manualidades o informática, laboratorios o deporte.

Hablar con el AMPA y sin duda saber cómo funciona es un buen camino. hablar con algunas familias si eso es posible, que vaya al colegio que se desea analizar. A ser posible que no sean familias puestas por el propio colegio para consultar dudas. Los colegios de barrio tienen todos ellos una “marca” o una fama que se conoce entre la vecindad.

Hay colegios más rígidos, otros son más libres en su forma de enseñanza, los hay más innovadores, más clásicos, con mejores laboratorios, con integración de todo tipo de alumnos, más selectivos. Y todos estos adjetivos afectan a la educación y eso depende del tipo de familia y de niño. Algunos adjetivos pueden sonar a negativos cuando no siempre es así y dependen de la forma social de la propia familia.

Si lo vas a dejar al comedor es bueno que sepan si tienen cocina propia, si es Línea Fría y quien la sirve para saber qué fama tiene esa empresa. Hay que conocer su programación de extraescolares y sus precios, como hay que conocer también el número de Fracaso Escolar del Centro. Cuántos alumnos de cada Ciclo no logran promocionar y los motivos o las materias.

Es importante conocer si tienen biblioteca de una cierta calidad, si dispone de suficientes zonas de deporte, si es un Centro que realiza con normalidad salidas al exterior, si trabaja los veranos con actividades organizadas, si su formación religiosa en caso de que sea Concertado es muy abierta o es muy rígida.

Los Directores de los colegios cambian, los Jefes de Estudio también, pero la filosofía de los Centros cambia mucho más lentamente. Y en esos cambios a veces influyen las familias por lo que es muy importante saber si puedes ayudar en las AMPAS o Consejos Escolares o si son ya espacios del propio colegio, muy cerrados a que entren familias nuevas.

La suma de todas estas cuestiones son las que nos ayudan a decidir. No es posible tener todo, así que hay que elegir entre lo que consideramos más válido según el tipo de familia que seamos. No es sencillo, pero tampoco es dramático pues nuestros preescolares tienen toda su vida por delante para adaptarse al colegio, para aprender e incluso para cambiar si observamos que hay excesivas cosas que no nos gustan.