¿Cómo será tu empresa dentro de 5 ó 10 años?

Hay empresas que se premian las ideas de los trabajadores. Esto es tan viejo casi como la orilla del mar. Es un sistema de recompensas internas que sirve para motivar y para recoger ideas que desde fuera puede que se vean de otra forma, con otros puntos de vista.

Es verdad que la mayoría —hay que ser sinceros— no sirven por diversos motivos, casi ninguno achacable al propio trabajador. Pero recogerlas, premiarlas, analizar y archivarlas de forma activa es un gran ejercicio de empresa.

Pero además hay empresas que premian y casi obligan a que se dedique un tiempo del trabajo en ciertos puestos, con ciertas responsabilidades, a investigar la mejora contínua del trabajo. A plantear innovaciones y nuevas ideas desde los puestos intermedios de responsabilidad.

Este proceso provocado es mucho mejor y moderno que el anterior. Se está inculcando los procesos de investigación interna, se analizan y se defienden o se critican. Se exploran en profundidad para buscar sus posibilidades reales de que sirvan.

Son empresas que saben que el cambio constante es inevitable y que hay que estar preparado para ello. Que tu empresa hoy no se parecerá en casi nada a la empresa de dentro de cinco o diez años. Y por eso hay que estar constantemente buscando ideas nuevas para sobre todo prepararse. 

No se trata solo de ver tus propios cambios, sino de ver los cambios de los mercados, de la sociedad, de la competencia, de la realidad que nos envuelve.

¿En qué medida YO puedo hacer algo si es verdad que está todo por hacer?

Si tenemos que explicar una nueva realidad al hundirse esa ya vieja realidad por culpa de un virus, si estamos convencidos de que nos viene una nueva sociedad, tenemos también que admitir que está todo por hacer y que no suenan nuevos caminos, nuevas ideas, nuevos proyectos con la misma fuerza con la que suenan los destrozos de la vieja sociedad ya hundida.

Es verdad que todo lo viejo nunca se quiere morir sin hacer ruido, y que su capacidad de defensa es tremenda, lo que nos muestra que igual no vamos a tener tantos cambios como nos imaginamos. Pero aún así, seguro que algunos sí tenemos, y que incluso algunos de ellos serán importantes. Cambios que notaremos, que nos transformarán, que cambiaran las formas del trabajo, del ocio, de la economía, de las ciudades y de las relaciones con otras personas.

El mundo no se va a derrumbar, no lo van a dejar caer los dueños del mundo. Perderían todo el tinglado montado. Y eso es una ventaja para los que no somos dueños de nada. Tranquilos, que los “amos” intentarán que esto no se derrumbe.

Pero a la vez deberíamos pensar si podemos influir en que sea algo mejor, más repartido, con más capacidad cada uno de nosotros de emprender ideas, trabajos, iniciativas, éxitos futuros para nuestros hijos. ¿Por qué no vamos a poder ser cada uno de nosotros dueños del diseño del futuro?

Si es verdad que está todo por hacer, es tanto como admitir que todo lo que hay ya no nos sirve y eso hay que explicar que es un error. No se trata de construir todo de nuevo, sino de reconstruir a base de lo que vamos a decidir que no vale. Y es posible que unos optarán por salvar unas cosas y otros por otras cosas diferentes. Yo que tengo bicicleta quiero salvar las bicicletas, pero quien tiene patines deseara salvar los patines. ¿Y tú qué tienes?

Tal vez la pregunta correcta sea: ¿En qué medida YO puedo hacer algo si es verdad que está todo por hacer?

Toda verdadera educación, ha de impulsar las fuerzas creadoras

Toda verdadera educación, ha de impulsar las fuerzas creadoras. Manuel Bartolomé Cossío.

Si queremos avanzar hay que crear. Si queremos mantener hay que crear nuevos caminos. Si queremos seguir dejando lo mejor para nuestros descendientes hay que enseñarles a crear nuevas soluciones a los nuevos problemas.

Tito Lucrecio Caro habló hace 2070 años de los Maestros y la Escuela



Tito Lucrecio Caro. Nada más dulce que vivir en los recintos protegidos por las enseñanzas de los Sabios, desde donde mirar hacia abajo y ver a los otros correr por todas las partes, buscando los caminos de la vida. Tito Lucrecio Caro.

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Tito Lucrecio Caro vivió hace 2070 años filósofo romano del que solo se conoce un texto: "Sobre la naturaleza de las cosas" de cuyos textos bebieron después muy diversos autores de la época. Una obra con mas de 7.400 hexámetros divididos entre seis libros, y que demuestra que muy posiblemente el mismo autor debió escribir más obras, pero no nos han llegado hasta nuestros días. 

Con la frase que vemos arriba nos describe claramente lo que representa la enseñanza de los Sabios, de los profesores, para entender la vida y sobre todo para trasmitir a las generaciones futuras esos conocimientos.

Consejos de la Policía, para Personas Mayores

Mucho cuidado con los que amparándose en esta situación de Estado de Alarma, quieren aprovecharse de nuestros mayores, las personas más débiles del sistema social. La Policía Nacional nos ofrece unos consejos básicos.

¿Qué podemos hacer si nuestro familiar está ingresado?



Nota.: Las imágenes son de la Fundación Matia

Desigualdad en la Educación. Componente familiar

Desgraciadamente en un caso como el actual de cierre de todos los colegios en España por el COVID 19, vemos que las desigualdades en Educación son enormes según el tipo de familia, al no saber poner en valor social la importancia de la educación en las posibilidades de ser más libres y personas con más opciones de futuro en crecimiento e igualdad.

No todos los niños son iguales ante la educación, aunque los colegios y la educación pública y concertada lo intente. Simplemente porque el componente familiar, es decir, el económico y cultural de cada familia, afecta y mucho en los resultados académicos, más en tiempos en los que en cada familia hay que complementar o incluso como ahora realizar la labro de los colegios.

No en todas las familias hay ordenador aunque haya teléfonos de alta gama. No en todos los hogares hay una biblioteca básica aunque seamos capaces de gastarnos las economía en bares y restaurantes. No en todas las familias hay una educación y formación de base que sea capaz de resolver dudas y problemas, de saber poner en valor la educación, de ayudar a los hijos en su marcha educativa.

También los adultos tenemos que seguir formándonos y en eso las televisiones públicas tienen que hacer un nuevo trabajo inmenso. 

Toda la sociedad debe poner en valor la educación como la mejor manera de salir del empobrecimiento alentado por los que siguen deseando que existan muchos pobres para que salga más barato tener beneficios. 

Y además asumir que para que un país salga más fortalecido necesita habitantes más formados, más hábiles en ser excelentes en sus tareas. 

Consejos para soportar mejor la convivencia

En estos días en los que todo parece haber cambiado para meternos más si cabe en el hogar, en la coraza, debemos cuidar las relaciones de pareja para que cuando salgamos de la anormalidad del confinamiento por el Coronavirus todo haya sido un mal sueño sin efectos perdurables. 

Y entre las cosas que debemos cuidar es sin ninguna dudad la relación familiar y la de pareja que en estas semanas será de mucho más tiempo y tal vez excesivamente comprimido.

Nos vamos a conocer todavía más, no tenemos otra mirada que la suya, otra forma de relación en todos sus aspectos, y la convivencia excesiva puede crear fricciones. Algo que sería lógico y que debemos saber gestionar bien. 

Debemos admitir que esto es pasajero y que en breve volveremos a la normalidad de tener cada uno de nosotros nuestros propio tiempo y espacio, en esa mezcla casi perfecta de tiempo de hogar y familia y tiempo fuera de ella.

Estas semanas son complicadas al no tener ninguno de los dos miembros de la pareja espacio ni tiempo vacío y solo, para descargar la tensión. Estamos ambos atrapados entre uno y otro, y eso hay que resolverlo. Aunque sin duda en pisos pequeños sea tremendamente complejo. Pero todo es posible.

Mucha paciencia, menos ansiedad, buscar armonías simples, intentar no descuidar la estabilidad emocional, ser positivos y olvidarnos de los problemas anteriores, de los que ya venían antes de caer en el aislamiento obligado.

Sin duda hay que seguir manteniendo la misma red de amistades que antes, y tener contactos necesarios y personales con ellos. Si no son de voz no se tiene que enterar nadie de lo que dices u opinas. Ni tu pareja, que siempre debe permanecer ajena a tu teléfono. Hay que desahogarse y además de ser muy positivo tiene que ser muy seguro.

Hay que trabajar más en el hogar, hay que hacer todo a medias, repartido y a ser posible a la vez. O no. Depende de la armonía en el trabajo en conjunto. Los niños requieren mucha atención. Cada miembro de la pareja sabe realizar un tipo de trabajo distinto, le gusta hacer un trabajo diferente en el hogar. Repartimos equitativamente estas tareas.

Haz deporte en casa, juega con actividades diversas, escucha a todos qué proponen para “mañana” y hazlo. Leer, jugar, mirar películas o series, compartir impresiones y… no veáis excesivas noticias de la enfermedad.

Todos necesitamos nuestros momentos, minutos, horas a lo mejor, de privacidad, y eso hay que pactarlo, hablarlo, repartirlo. Al menos una hora al día es necesario que sea “nuestro tiempo” y nuestros espacios personales, a solas, relajado para no tener que dar cuenta a nadie de lo que nos de la real gana hacer.
Y sin ninguna duda también necesitamos tener intimidad, buscar el cariño, el sexo, el cuerpo, el ser tocados y tocar, el ser románticos y disfrutar el uno del otro, la una del otro o viceversa. 

Hacer el amor, hacer sexo, rompernos mientras salimos de la rutina o simplemente ser suaves y mirarnos con cariño. Recuperar el amor si se ha perdido un poco, o recuperar el tacto si se ha ido dejando de lado.

¿Para qué sirve la felicidad? ¿Pero existe la felicidad?

Ser feliz es muy complicado, aunque sin duda todos aspiremos a ello, pero ya de entrada sabemos que no es nada sencillo alcanzar ese estado, entre otros motivos porque hay muy diversos grados de felicidad. Y sobre todo hay muy diversos grados de aceptar la felicidad que nos vamos construyendo. Lo que para unos es más que suficiente para otros es maravilloso y para otros muy muy poco. No hay método para medir de forma eficaz la felicidad, ni la que tenemos ni la que necesitamos.

Diríamos que si estamos contentos tenemos la suficiente y al revés. pero no es un método científico ni tiene varemos intercambiables. Ante la misma realidad cada uno la asumimos de muy diferentes maneras.

Incluso las diferentes sociedades tienen distintas maneras de entender la felicidad, que no es igual ni por lo mismo según sociedades, según edades, según incluso segmentos económico o culturales. La felicidad es estar a gusto con uno mismo, con lo que consigue cada día, con lo que le rodea, con lo que hace, con sentirse vivo.

En nuestra forma de entender la vida ser feliz es saber vivir bien el presente. Algo que para otras culturas no tiene nada que ver con la felicidad. Posiblemente nadie tengamos toda la razón, sobre todo al entender qué es el presente, el instante en el que nos toca siempre vivir. Nunca vivimos ni el pasado ni el futuro, siempre vivimos el presente, luego no hay donde elegir.

Por otra parte es fundamental una autoestima suficiente, creer en nosotros, saber de nuestras capacidad y saber también auto complacernos. Cada día es un regalo, en su totalidad y en cada una de sus partes. Pero en cambio lo aprovechamos muy poco, algunos trozos y muchas veces por casualidad. ¿Eres amigo de tí mismo?

Hay que abrirse, no totalmente pero hay que saber mirar, observar y absorber, sociabilizar y tener empatía, quererse y querer. Hablar, emocionarte, reír, llorar y sentir que vives. 

Ser optimista pues es lo único que sirve de algo incluso aun cuando tu información sea tan abundante y clara que te esté explicando lo peor. Aun así hay que ser optimista pues es lo único que sirve para cambiar lo malo o incluso lo regular.

Cada día es un “invento”, un lienzo en blanco dispuesto a ser escrito y gastado. Depende de nosotros, de nuestras ganas o desganas, de nuestra actitud ante nuestra propia vida, pues esa es otra premisa clara. 

Solo podemos vivir nuestra vida, la de los demás no podemos vivirla ni para bien ni para mal. No es egoísmo, es realidad. Nada es perfecto, pero algo sí es claro, nuestra vida es nuestra y nadie nos la puede vivir, así que la de los demás tampoco la podemos vivir nosotros.

¿Para qué estás aquí? o mejor dicho: ¿Para qué quieres estar aquí? Si te sabes responder a esto ya es un gran logro, en serio, sabes que algo importante tienes que hacer con tu vida, lo cual no es poso. Si no sabes avanzar, inténtalo otra vez, pero al menos saber que debes dirigirte hacia una meta ya diseñada.

Y si algo sale mal, que sin duda así será muchas veces al cabo de cada mes, incluso de cada semana, no te preocupes. Levántate, retira el polvo de tu piel con la mano, sacúdete las malas ideas y ponte de pie con una sonrisa. Hay que seguir avanzando. A eso se le llama resiliencia y es la única manera que tenemos de aprender de las caídas, de los errores, del polvo del camino. 


Podrían, deberían salir los niños de casa ante el confinamiento?

Se nos está advirtiendo por parte de psicólogos sociales de lo peligroso que resulta dejar a los niños tantos días en casa sin salir a la calle, aunque simplemente sea para relacionarse ligeramente con su entorno. Parecen tener más derechos de calle los animales domésticos que los niños. Se nos olvida que no es lo mismo 10 días que 60 días. Hay que conjugar el derecho y el deber de cuidar la salud con el derecho a pensar que tras esto volverá a existir un futuro y que ante él tenemos que estar preparados y no heridos psicológicamente por miedos o llenos de vacíos que debemos vigilar y cuidar.

¿Existen sistemas para que los niños puedan salir a la calle sin poner excesivamente en peligro su salud?

Sin duda sí existen. Uno muy sencillo sería permitir salir a un familiar con los niños a la calle durante una hora marcada de antemano, y en esa hora… que no pudieran salir a la calle el resto de personas y edades. Por ejemplo salir a la calle de 10 a 11 horas los niños con un adulto. El resto de adultos se quedan en su casa durante esa hora y punto, para evitar contagiarse.

Otra forma sería como se hace en Corea del Sur permitir ciertos desplazamientos con arreglo a la terminación del DNI. Los terminados en 0 ó 1 podrían salir los lunes por la mañana, y así respectivamente.

Todo ello se puede complementar con un auto permiso como se está haciendo en algunas zonas de Italia, donde la persona escribe sus datos, su hora de salida y llegada, desde donde a donde se va a mover dentro de un espacio de pocos metros. Este auto justificante lo pueden pedir las autoridades y de no estar en regla la multa dura y alta es inevitable.

Estas normas son complejas de que sirvan si no van acompañadas de Reglamentos municipales, o en el caso del Gobierno de la nación desde el cambio del Estado de Alarma a un Estado de Excepción. Posiblemente todas las multas actuales si son recurridas, serán anuladas por los juzgados a poco que los abogados aprendan a defenderlas, que ya sin duda han aprendido. 


Por eso hay que tener cuidado en saltarse las normas actuales, pues podrían tener que cambiar el Estado de Alarma que no modifica los derechos constitucionales de las personas, lo cual no es beneficioso para la sociedad.

10 consejos para estudiantes, en tiempos de confinamiento

Son días de tener que estudiar en casa, niños adolescentes o universitarios con muchas ganas de lograr trabajar su futuro personal, y el nuestro como sociedad. Os dejo unos pequeños consejos para todos, aunque soy consciente de que cada edad puede hacer suyos unos u otros, con mas facilidad.

1. Madrugar ayuda a tus neuronas. Descansa lo necesario (8horas) para estar con energías al día siguiente. Y sigue las costumbres  levántate a la misma hora de siempre.

2. Sé responsable y respeta las indicaciones de los adultos, sean profesores o tu familia más cercana. No siempre tienen razón, pero tú… tampoco.

3. Gestiona tu propio tiempo y planifica el día con actividades educativas y de ocio. Cada día debemos aprovecharlo.

4. Utiliza el mismo horario de tu centro educativo para hacer las tareas que envían los profesores.

5. Apunta tus dudas y necesarias consultas para poder transmitírselas a los profesores. Mantén el contacto con tus profesores y compañeros, pues solo está cambiando el sistema de comunicación, pero no las necesidades de aprender.

6. Utiliza los móviles y dispositivos electrónicos para el ocio con moderación. Haz un horario para el uso del móvil dividiendo tiempo educativo y de ocio.

7. Haz ejercicio físico. Organiza tus planes de entrenamiento o deporte de acuerdo a tus gustos y plantéate retos y objetivos. En casa se puede, y si tienes dudas busca por internet las posibilidades que nos brindan unas botellas de agua, una silla, la pared, etc.

8. Come de forma saludable. Recuerda: 5 veces al día, fruta, verdura, legumbre, proteinas.

9. Habla más con tu familia pues ellos también están preocupados con estos momentos y ayuda a tus hermanos con los deberes. Diseña juegos y mantén el contacto con tus amistades.

10. Cuida tu higiene personal y de la de tu casa. Participa en las tareas domésticas y aprovecha para aprender a hacer cosas que aún no sabías.

70 ideas para entretener en casa a los niños. Estación Bambalina

Desde la página web Estación Bambalina nos recomiendan con esta página hasta 70 actividades para entretener a niños en casa en estas semanas de encierro voluntario (o no) y que debemos utilizar en entretener, ayudar, formar y estar con nuestros hijos.

Estas 70 ideas son un lista de ejercicios o elementos de juego muy interesantes y es seguro que hay muchos que se adaptan a las personalidades de cada familia.

Nota.: Si haces "clic" sobre la imagen la varás más grande.

TVE debe iniciar el lunes una programación para alumnos en casa

Para las próximas semana en España y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como el actual Estado de Alarma, debería estar emitiendo programas formativos para alumnos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La televisión pública TVE en sus dos canales La 1 y La 2, debería ocupar el espacio que no pueden llenar los colegios; entretener a niños y adolescentes y facilitar programas de formación que ayuden a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que puedan en esos tiempos en casa aprender diversas materias.

Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad. La TVE como ente público debería cambiar totalmente su forma de encarar la programación excepto a partir de las 21 horas, para dedicarse más a la formación contínua.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes o incluso adultos, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE.

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales. 


Desde Idiomas a Matemáticas, Historia o Deporte en casa, pasando por nociones de Economía, Manualidades o Música.

TVE debería iniciar el lunes una programación especial para alumnos

En estos momentos y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como la actual Alarma en toda España, debería estar programando programas formativos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La TVE pública debería ocupar el espacio que no pueden hacer estos días los colegios, entretener a niños y facilitar programas de formación que ayudaran a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que pudieran aprender diversas materias


Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE. 

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales.

Nota.: Desde este lunes 23 de marzo, han empezado a realizar una programación educativa infantil y juvenil en dos cadenas públicas españolas de televisión.

Organizar en casa la educación de nuestros hijos, ante el Coronavirus

No es posible aconsejar en general de qué forma tenemos que organizarnos en casa para que los niños y jóvenes se tomen estos días sin colegio presencial en tiempo útil y efectivo para su formación. Siempre estos consejos dependen de la edad. Pero algunos consejos si son generales.

El primero es asumir que esto es excepcional y que todos tenemos que colaborar haciendo cambios en nuestra forma de vida habitual.

El segundo debería ser que hay que dedicar un tiempo tasado y fijo cada mañana al menos para que los niños hagan “trabajos” de estudio, que deben mezclarse con descansos o según la edad con actividades más entretenidas como dibujar o realizar pequeñas manualidades. Siempre dentro de casa, pues se trata de no estar en la calle.

Hoy entre padres y madres de todos los colegios existen Redes Sociales que ya funcionan como vehículo para intercambiar información y ahora más, deben ser un sistema para estar en contacto.

Los colegios deben marcar a sus alumnos los objetivos mínimos para estos días. Deben transmitir a las familias por email, por teléfono, con notas informativas qué hay que hacer con los alumnos de cada edad en sus hogares. Para complementar el trabajo que se estaba realizando hasta marzo y no perder todo el mes.

Los colegios a través de sus propias páginas web deben estar dando información constante a las familias de cada Ciclo.

Por otra parte en internet existen multitud de páginas con recursos educativos para cada edad para ser utilizados en aquellos tiempos vacíos de relación entre los niños y los tutores familiares.

Sin duda en el caso de los jóvenes, deben ser ellos mismos los que con su propia responsabilidad organicen sus tiempos y sus trabajos. Debemos estar pendientes de que ejerzan su propia responsabilidad en positivo, para que no piensen que son tiempos de vacaciones ni tampoco para quedar presencialmente con los compañeros o amigos.

El problema sin duda viene por la necesidad de los propios padres de tener que ir a trabajar y no disponer de tiempos suficientes para estar con los niños, con los hijos. Aquí hay que solicitar ayuda.

A los abuelos, pero también es posible organizarse entre amigos y juntar en una vivienda a dos o tres niños que de forma rotatoria vayan trabajando de forma conjunta. Amigos, vecinos, apoyo externo, son métodos que nos pueden servir para estar con los hijos trabajando, si no es posible estar físicamente con ellos.

Estos métodos no son eternos, durarán unas semanas y debemos poner de nuestra parte todo el sentido común y de responsabilidad social para lograr que no sea un tiempo perdido

Y además podemos aprender a enseñar, aprender a relacionarnos de otra manera con nuestro entorno, incluso con nuestros hijos.

Juegos para niños en días que no van a la escuela

El Estado nos manda a los hijos a casa por nuestro bien y por el de ellos, sobre todo porque el Estado no está para obrar milagros sino para gestionar los problemas e intentar dar soluciones. Y nosotros tenemos que tener esa responsabilidad social de aceptarlo y poner medidas para resolverlo, pues cada uno de nosotros somos también responsables de las soluciones.

Así que sea por el Coronavirus o por otro motivo, nos toca estar más tiempo con nuestros hijos lo cual puede (debe) ser maravilloso. Un niño se presta a tener ilusión con cualquier cosa que sea distinta. Y estar jugando en casa con ilusiones diferentes es un tiempo maravilloso. No se trata de intentar jugar con los mismos juguetes de todos los días, eso no sirve y es desaprovechar el tiempo.

Juguemos con hojas, con dibujos, con nuevas lecturas, con agua y harina, con barro haciendo cerámica, con óleo y pintando en lienzo, descubriendo quién era Babieca o quien Carlos IV según la edad. 

Adivinando las partes del estómago del cuerpo humano y la importancia del hígado o jugando a descubrir árboles diferentes en los libros de casa. Y si tiene un balcón intentado saber qué ave es cada una de la que pasan por nuestra cabeza según su silueta.

Podemos dibujar un alfabeto con un tipo de letra que nos podamos inventar o dibujar pájaros o cocinar una tortilla. ¿Te imaginas intentar copiar un cuadro de Miró o de Saura? ¿Y aprender cómo se dice Madre o Mamá en diez idiomas diferentes?

¿Para qué sirven los estudios de estadística?

La estadística siempre se ha considerado una “maría” en las carreras técnicas que la necesitan, sean Matemáticas, Economía o Dirección de empresas como los ejemplos más claros. No es fácil dominarla, incluso a veces no es fácil entenderla de forma profunda. Y en parte es porque la estadística no se muestra en los colegios a los niños y se pasa muy levemente en los bachilleres.

La estadística es predecir, adivinar, revisar acciones, tomar decisiones. Es la herramienta que nos permite saber si lo que decidimos está funcionando, y sobre todo nos permite verlo antes de que finalmente suceda. 

Es una herramienta de análisis pero sobre todo es predictiva. Nos advierte si las medidas tomadas son necesarias, en qué momento hay que reforzarlas o cambiarlas, y qué comportamiento están teniendo en la marcha del tiempo.

Es también una herramienta comparativa. Necesita datos y más datos de muy diversas fuentes para comparar resultados y hacer predicciones. 

Sin su capacidad para comparar con otras situaciones no puede ser predictiva ante el futuro, pues los movimientos y su curva deben ser vista en su subida pero sobre todo en su bajada o en su mantenimiento.

Hoy lo vemos con El Coronavirus, pero de siempre lo hemos aplicado al funcionamiento de las empresas. Si no sabemos día a día nuestra facturación, nuestros gastos en proveedores, no sabremos incluso el precio que le tenemos que poner a los productos en nuestros presupuestos.

Hoy la estadística es digital, pero los datos y sobre todo las interpretaciones son “casi” humanas. La máquina puede decirnos qué ve, pero antes le tenemos que preguntar qué queremos ver. Y tenemos que alimentarla de datos seleccionados “casi” por nosotros. 

¿Qué nos interesa añadir a los procesos para saber lo que necesitamos?

Por eso los datos, acumular datos y resultados tiene un valor que se compra y se vende. Compramos datos empaquetados para utilizarlos como base donde comparamos "nuestros" propios datos y de esa forma adivinar tendencias, resultados en el tiempo y sobre todo la duración de esos tiempos.

Pero sobre todo la estadística es una profesión de futuro, pues cada vez más empresas y de todos los tamaños necesitan tener unos conocimientos suficientes de estadística para saber leer el presente y predecir o diseñar el futuro.

Métodos de enseñanza del año 1918

Es un extracto del Reglamento del Instituto Libre de Enseñanza en España, del año 1918. Hace ya 102 años de estos textos, de estas recomendaciones sobre la enseñanza. ¿Son actuales hoy? ¿Debemos reflexionar sobre los métodos de enseñanza? 

Parecen consejos o normas muy de sentido común, que deberían ser las bases de cualquier método de enseñanza. Pero curiosamente si las pusiéramos encima de una mesa de análisis educativo saldrían voces reclamando cambios, añadiendo y quitando textos. ¿Cuál es el motivo de que en la enseñanza nunca seamos capaces de ponernos de acuerdo?

5 decisiones para crecer personalmente

Hay cinco decisiones que debemos tomar si lo que deseamos es aumentar nuestras capacidades, crecer sobre nosotros mismos, aumentar nuestras posibilidades laborales y personales.

1/ Asegurarnos de que estas decisiones las vamos a tomar todos los días.

2/ Reflexionar con nosotros mismos durante 15 minutos al día, con el “yo” interior que casi todos llevamos dentro.

3/ Leer, formarnos durante (entre) 15 a 30 minutos todos los días.

4/ Ponernos a trabajar en lo que se quiere conseguir entre 20 a 40 minutos todos los días.

5/ Apuntar cada semana en una libreta qué hemos avanzado a través de los puntos anteriores.

Si crees que es sencillo tomar estas decisiones de cambio, inténtalo y verás que no es tan sencillo como crees, que a partir de la primera semana empezarás a pensar que no es necesario y que además no da frutos en forma rápida. Tienes razón, el cambio no es asunto tuyo, en realidad aunque hicieras lo que propongo, no te serviría de nada, pues lo más importante es la decisión de mejora, de cambio, de búsqueda de un método para crecer. ¡Déjalo!, no sigas.

¿Cómo se construye el conocimiento en el cerebro?

En teoría hay dos formas de entender cómo se construye el conocimiento en el cerebro. O al menos hay dos formas más aceptadas que otras. Una es por acumulación de conocimientos que nos van transmitiendo. La otra es por la construcción dentro de nosotros de ese conocimiento a base de lo que nosotros mismos edificamos entre lo que vemos, lo que nos explican y lo que sentimos hasta con todo ello formar un conocimiento propio.

La teoría del constructivismo, la que nos dice que nuestro conocimiento se realiza a través no tanto de lo que nos enseñan como de lo que aprendemos, se basa a su vez en tres formas de acción, de interacción, de actuación. Que no es lo mismo aunque suene muy parecido.

Acción Endógena

Acción Dialéctica

Acción Exógena

La Endógena nos explicaría de qué forma el niño sobre todo, va aprendiendo de lo que él mismo explora, de lo que le afecta y le influye, de sus propias experiencias y no tanto de lo que le explican, de lo que recibe.

La Dialéctica explica al alumno asuntos que debe aprender, pero le deja que los interprete, que los comprenda, que los haga crecer y los personalice. El maestro o la familia le abre caminos, le da explicaciones para que el niño siga rascando, investigando, explorando. Sería el camino intermedio entre las Endógena y la Exógena.

Y la Exógena trabaja más la influencia de los modelos educativos que rodean al niño, planteando fases perfectamente diseñadas para abrir compuertas que el niño explora pero aunque de forma personal, lo hace con la mirada muy atenta de los educadores que van sin que se note mucho dirigiendo la acción.

Sin duda estas tres diferentes formas de actuar dentro de la idea de la educación constructivista, tienen menos diferencias que entre esta y la educación por acumulación. 

A veces pensamos que el cerebro es un contenedor vacío al que debemos ir llenando de “cosas” y eso no es así, o no siempre es totalmente así. Sobre todo porque se puede llenar de “esas cosas” de muchas formas muy diferentes.

¿Lo llenamos de golpe con todas las cosas que ya sabemos que va a necesitar a lo largo de su vida? 

¿O lo llenamos muy poco a poco y según él mismo vaya pidiendo para que se lo ordene como quiera? 

¿O le vamos colocando los conocimientos a su vera, para que los descubra y los coga cuando quiera él y se los meta dentro o no? 

¿Y en qué momento de su vida le damos las matemáticas, la comprensión lectora, la inteligencia emocional, la capacidad de trabajar en equipos, la comprensión social, el respeto a la diferencia?

Sabemos que no es lo mismo enseñar álgebra a los 12 años que a los 17 años. 
¿A qué años hay que enseñar hablar en público, a defender tus propias ideas, a comprender al que piensa diferente, a entender las religiones?

La televisión y su falta de formación cultural para adultos

Ayer vi un vídeo en una revista minoritaria y cultural de casi una hora, entre dos mujeres artistas preguntándose quién elige la música que escuchamos por nosotros. Leonor Watling y Zahara con esa calma de la conversación entre personas que simplemente buscan hablar y explicar, dan una lección sobre música y sobre la manipulación a la que nos somente. No comercial, no defendiendo sus cuevas económicas, sino hablando de cómo saber buscar la libertad en la elección.

Pero hoy he visto un vídeo de 90 minutos patrocinado por un banco y un diario, donde Ramón Gener nos explica muy formativamente sobre el arte en general y sobre la música en más particular, mostrando sus miradas y experiencias en una clase fabulosa para aprender y disfrutar, donde los espectadores preguntaban y él simplemente intentaba responder.

Quiero ir al lugar común de que tienen que ser espacios alejados de las informaciones de masas, de las televisiones públicas o privadas, las que trabajan la formación, la información que puede durar más de unas horas en las vidas de todos nosotros, que mueven y muestran la cultura entretenida, la reflexión entre personas que ni se insultan ni se gritan, que intentan mostrar opiniones sobre tema nada grandiosos pero que se conservan durante siglos. Cultura, arte, sentimientos, música, sensaciones que motivan.

Sabemos que hay entre los adultos espacios formativos en claro déficit en la España actual. Por ejemplo el inglés. Sin duda la historia, la cultura general incluso, el arte, la literatura. Pero no se trabaja eso ni desde las cadenas públicas que deberían dedicarse precisamente a construir sociedad, país, sin (eso si) ningún ánimo de manipulación ideológica.

Hay personas que saben comunicar muy bien, auténticos maestros y profesores que deberían trabajar más la formación para adultos, la escuela permanente, en horarios importantes y sabiendo que se trabaja para muy pocos. Toda gran caminata empieza con un primer paso. 


Menos opinión y entretenimiento vacío, y más formación de la que necesitamos para defendernos mejor y disfrutar más de la vida que tenemos la suerte de disfrutar.

¿Qué capricho te quieres dar hoy? ¿A qué esperas?

¿Qué capricho te quieres dar hoy? No eres nada egoísta por desear para ti un capricho que tu mismo te buscas y te das. Nadie te amará tanto como tú mismo. No es egoísmo, es simplemente autoestima. Para ayudar a los demás tienen que estar contento contigo mismo, y darse un capricho es algo básico.

Ya sabes que los caprichos no tienen que ser brutalmente grandes, costosos, imposibles de lograr en el momento en que lo deseas. Un capricho puede ser salir a la ventana y respirar profundamente. Puede ser una palmera de chocolate o una masturbación a escondidas. Un capricho puede ser un libro o una copa de vino blanco.

¿Quién falla más cuando hay Fracaso Escolar?

Todos los niños quieren aprender y quieren además aprender mucho y muy rápido. Y es cuando le pretendemos enseñar aquello que él no le interesa es cuando ceja de preguntar, de interesarse por aprender. El niño deja de aprender cuando no le sabemos enseñar. 

Y además cada niño tiene unas inquietudes distintas, unas velocidades diferentes, unas ganas por unos u otros temas que van cambiando incluso por minutos según edad.

Y si lo sabemos… ¿porqué nos empeñamos en enseñarles en el tiempo en que no toca asuntos que no le interesan, y que seguro le interesarán en otro momento de su vida?

¿Es correcta la planificación de materias que hacemos los padres y el sistema educativo con los hijos y los niños? ¿Deben aprender a leer, escribir, contar cuando los adultos queramos y hayamos indicado en una hoja de trabajo o cuando ellos sientan que les apetece y les interesa?

No es verdad eso que a veces se dice de que si les dejamos sin presionar, no desearían nunca aprender nada. Nunca tendrían momento para aprender a leer, a escribir o dibujar. 

¿Quién falla cuando hay Fracaso Escolar, el alumno, los profesores, los padres o el Sistema de Enseñanza? Sólo sabiendo qué falla sabremos encontrar la solución, rectificando.

Ideas sobre la enseñanza del siglo XIX. Educación de personas

Esta instrucción sobre la Educación Libre y Responsable es del año 1918 del Instituto Escuela de Madrid dentro del Plan de Institución Libre de Enseñanza que empezó a trabajar en el año 1876. Ha pasado más de un siglo, pero en muchos de sus enunciados sigue estando activa, válida, eficaz. 

Muestra de sus validos consejos sería el tiempo pasado sin que otros conceptos educativos hayan aparecido y superado lo expuesto, excepto si acaso el uso de las nuevas tecnologías. Veamos qué decían en 1918 sobre los Principales Medios Educativos.

PRIMERO.: Acción y Movimiento

SEGUNDO.: El Estudio Directo de las cosas, de la naturaleza, y el ejercicio de coordinar esas observaciones

TERCERO.: Las Lecturas convenientemente reelaboradas y asimiladas.

CUARTO.: El Diálogo entre profesor y alumno

QUINTO.: La exposición hecha por el maestro

Podemos observar dos detalles importantes que hay que matizar. No se habla de libros escolares, pues se valoraba en ese tipo de enseñanza mucho más el trabajo del profesor, del maestro, y los libros aunque se utilizaban no eran el eje del trabajo escolar. 

Y por otra parte parecería faltar el ejercicio físico y el deporte, cuando en realidad se trabajaba mucho en aquellos año, dentro de la escuela pero sin ser atendido como un medio de enseñanza intelectual sino de la persona y de su relación. Y en muchos casos no eran tanto ejercicios físicos estáticos sino más bien a base de excursiones en contacto con la naturaleza.


¿Cómo elegir colegio para nuestros hijos? ¿Qué miramos, preguntamos?

Estamos en las semanas de puertas abiertas de todos los colegios para mostrar a los nuevos padres y familias de cada centro cómo son por dentro, antes de presentar las solicitudes de ingreso. Como es lógico en casi todos los casos son familias de niños pequeños, de preescolar, que quieren conocer los colegios a los que quieren llevar a sus niños. ¿Qué deben mirar, observar, preguntar?

La decisión de elegir colegio para nuestros preescolares es muy importante pues en la mayoría de los casos será el colegio de referencia para toda su vida escolar, en principio al menos para Preescolar y Primaria.

Y en esa decisión no siempre elegida por la saturación de algunos centros educativos, entran muchos factores que no siempre son claros, que incluso a veces son equivocados, y que representan un lío para las familias. Donde incluso a veces no siempre hay acuerdos entre sus miembros.

¿Pública, Concertada o Privada? Superado esa primera duda, toca buscar Centro que yo recomiendo casi siempre sea lo más cercano a la zona en donde se vida. El colegio del barrio debería gozar de algunos puntos extra en la decisión, pues supone poder integrar mejor y más rápido a los niños con sus entornos de amigos, y además representa menos tiempo cada día en desplazamientos que se pueden dedicar a estudiar, jugar o practicar deporte.

A partir de esta lógica decisión nos toca mirar los colegios, por dentro, por fuera y por “muy adentro” para saber si encaja con lo que queremos nosotros. Y a su vez analizar si lo que queremos es lo mejor para nuestro hijo pues no siempre está eso claro.

Cada tipo de niño necesita un tipo de colegio distinto, los hay más activos, más tímidos, más abiertos. No es lo mismo un colegio grande que uno pequeño, no es lo mismo un colegio que sea puntero en algunas actividades deportivas que otro cuya trayectoria es más de análisis, reflexión o investigación. Si se trabaja más o menos el Arte o  la Música, manualidades o informática, laboratorios o deporte.

Hablar con el AMPA y sin duda saber cómo funciona es un buen camino. hablar con algunas familias si eso es posible, que vaya al colegio que se desea analizar. A ser posible que no sean familias puestas por el propio colegio para consultar dudas. Los colegios de barrio tienen todos ellos una “marca” o una fama que se conoce entre la vecindad.

Hay colegios más rígidos, otros son más libres en su forma de enseñanza, los hay más innovadores, más clásicos, con mejores laboratorios, con integración de todo tipo de alumnos, más selectivos. Y todos estos adjetivos afectan a la educación y eso depende del tipo de familia y de niño. Algunos adjetivos pueden sonar a negativos cuando no siempre es así y dependen de la forma social de la propia familia.

Si lo vas a dejar al comedor es bueno que sepan si tienen cocina propia, si es Línea Fría y quien la sirve para saber qué fama tiene esa empresa. Hay que conocer su programación de extraescolares y sus precios, como hay que conocer también el número de Fracaso Escolar del Centro. Cuántos alumnos de cada Ciclo no logran promocionar y los motivos o las materias.

Es importante conocer si tienen biblioteca de una cierta calidad, si dispone de suficientes zonas de deporte, si es un Centro que realiza con normalidad salidas al exterior, si trabaja los veranos con actividades organizadas, si su formación religiosa en caso de que sea Concertado es muy abierta o es muy rígida.

Los Directores de los colegios cambian, los Jefes de Estudio también, pero la filosofía de los Centros cambia mucho más lentamente. Y en esos cambios a veces influyen las familias por lo que es muy importante saber si puedes ayudar en las AMPAS o Consejos Escolares o si son ya espacios del propio colegio, muy cerrados a que entren familias nuevas.

La suma de todas estas cuestiones son las que nos ayudan a decidir. No es posible tener todo, así que hay que elegir entre lo que consideramos más válido según el tipo de familia que seamos. No es sencillo, pero tampoco es dramático pues nuestros preescolares tienen toda su vida por delante para adaptarse al colegio, para aprender e incluso para cambiar si observamos que hay excesivas cosas que no nos gustan.

¿Enseñamos bien? ¿Enseñamos a vivir?

¿Enseñamos bien? Sabemos que hay que exigir esfuerzo para lograr objetivos, pero… ¿pero sabemos enseñar correctamente para lograr los objetivos de la felicidad personal? 

¿Los objetivos de la vida los tenemos bien marcados? podría ser que tengamos como objetivos vitales algunos que no son los que ofrecen la felicidad a las personas, aunque les hagamos creer que han obtenido el triunfo.

Tal vez sea más importante enseñar a vivir en plenitud, en felicidad, que enseñar materias que luego en la vida no se utilizan. la inteligencia emocional, la de las simples y básicas emociones de cada uno… no se enseñan.

Nos enseñan a pensar sobre temas ya prefijados, a estudiar. Pero olvidamos enseñar sobre muchos otros, entre ellos a lograr la felicidad, a insistir más en conseguir la compañía y el respeto. A trabajar en equipos y no en grupos, a saborear la vida y a entender la muerte.

Vivir es mucho más complejo que aprender inglés o matemáticas. Y vivir es lo que haremos durante toda nuestra vida. 

Hablemos más de los fracasos. Para aprender

Hablamos mucho de los éxitos de las personas, de sus logros y de sus metas alcanzadas, pero no hablamos casi nada de sus fracasos, cuando de ellos se puede aprender tanto como de sus logros. Esto depende mucho del tipo de sociedad en la que nos educamos. 

En España el fracaso es simplemente fracaso, en otros países el fracaso es un periodo que debemos analizar para ver si sirve para hundirse o para levantarse de nuevo. Y sobre todo un conjunto de motivos y decisiones que nos sirven para aprender.

Un ejemplo que a veces nos ponemos para estudiar es el de Ernest Shackleton que logró convertir el fracaso en una hazaña de supervivencia. Me lo ha recordado @verdesenred desde Twitter y creo que es interesante conocerlo algo más, pues de todos se aprenden aunque haya pasado ya un siglo.

En el agosto de 1914 el bergantín ‘Endurance’, con los 28 miembros de la expedición Imperial Trans-Antártica, parte de Londres bajo el mando de Frank Worsley

Ernest Shackleton se queda en Inglaterra recaudando fondos y se une a su tripulación en Buenos Aires. con el objetivo de cruzar la Antártida.

El 19 de agosto de 1915, un año después de partir, el barco queda aprisionado por el hielo de la Antártida y los tripulantes intentan huir de aquella muerte segura. Shackleton supo liderar a su tripulación y lograr que todos regresaran con vida tras 21 meses de sobrevivir atrapados, primero entre los hielos dentro del barco y después en la isla Elefante.

Primero se comieron a los perros que llevaban para los trineos y a su vez empezaron a cazar focas para comer. Supo mantener el liderazgo del grupo y formar un equipo con una meta muy clara. Había que sobrevivir y había que lograr que sobrevivieran todos. ¿Y sus ideas de liderazgo?



La esperanza es lo último que hay que perder.

La constancia es lo único que nos puede llevar al triunfo, a llegar a nuestra meta.

Hay que ser responsable, inteligente, equitativo, accesible, competente y saber mandar.

Hay que potenciar el trabajo en equipo, y el liderazgo debe ser compartido.

Hay que marcar una meta y trabajar por ella sin cansancio.

Hay que trabajar en positivo, con buen humor y sabiendo transmitir a su equipo ese positivismo.

Hay que sacrificarse y dar ejemplo, pues el equipo debe ver lo que se realiza por parte de todos.

Hay que saber gestionar los conflictos diversificando los problemas, troceándolos en conflictos más pequeños y llegar acuerdos entre los más posibles.

Siempre hay que hablar de alcanzar la meta y de sus perspectivas hacia un futuro mejor desde la realidad pero desde la motivación.



Ferran Adrià y su apuesta por la formación

Es dejo una frase pronunciada por el cocinero y estudioso de la innovación Ferran Adrià. Se refiera directamente al mundo de la hostelería, pero sabe y sabemos que esta frases sirve para muchos negocios. 

Nos falta preparación empresarial en innovación, en emprendimiento, en saber vender, en aprender a crear nuevos caminos sostenibles y capaces de ofrecer beneficios que no siempre tienen que ser dinero.

“Es un drama: el 50% de las Pymes cierran antes de los cinco años desde su inauguración. Hay que formarse para llevar un negocio. En el mundo de la restauración los problemas son siempre los mismos, aunque los ceros cambien. Esto no entiende de clases. Y la innovación pasa, sin duda, por gestionar bien”.

Ferran Adrià.


Cuidado con el éxito, no te vaya a llegar y no seas la persona adecuada

Todo el mundo busca el éxito, incluso algunos dicen haberlo encontrado, pero muy pocos saben realmente qué es el éxito, y se equivocan en su búsqueda. Ni es fácil encontrarlo, ni es sencillo cogerlo, ni es resulta acertado atraparlo del todo. Cuidado con el éxito, pues como muy bien dice el imaginario popular: "También se puede morir de éxito".

De entrada no hay un éxito, sino miles de éxitos distintos y que además son para cada persona algo totalmente diferente.  Cada personalidad desea alcanzar una "felicidad" que a veces llamamos éxito, pero que son cosas diferentes. Se puede tener éxito y ser un infeliz. E incluso un imbécil.

Las últimas palabras de la imagen superior dicen una realidad contundente. Cada éxito necesita una persona adecuada. Y para poseerlo tienen que convertirte en esa persona adecuada. Y a veces convertirse en otra persona no supone la felicidad aunque sí suponga el éxito.

Tener el conocimiento adecuada no te garantiza el éxito, para tenerlo y atraparlo debes ser además una persona de un carácter muy determinado, que varía según el tipo de éxito al que te propones. 

El conocimiento en sí mismo no garantiza nada. Un tímido puede ser un excelente vendedor de ideas, pero nunca logrará el éxito por ser tímido y no saberse vender. Lo superará claramente un tipo lanzado que no tenga los mismos conocimientos que el primero.

No desees sin más el éxito, no te vaya a llegar y luego no te guste, pues el éxito siempre deja huellas, siempre dejar marcas en la vida. 


La Educación Pública tiene la batalla perdida en Madrid

Hoy publica este mapa de Madrid el diario El País, donde podemos ver el número de Centros Educativos de Secundaria que existen en la capital de España. Los jóvenes madrileños no tienen nada sencillo poder elegir una Centro Público de Secundaria para poder realizar sus estudios, como podemos ver en los datos.

Cuando nos quejamos en el resto de España de la debilidad de la Educación Pública no somos muchas veces conscientes de que gran parte de la batalla ya la tenemos perdida en Madrid. Poco a poco, los Centros Concertados, religiosos en la inmensa mayoría, ya poco a poco se han hecho los muy fuertes en según qué zonas de la España que busca su futuro.

Y los Grupos de Poder escondido (los que nunca se presentan a ninguna elección democrática) quieren seguir defendiendo con ahínco estas pequeñas pero claras batallitas que les sirvan para crear sociedades diferentes, desiguales y donde la educación en igualdad es una mentira.

Sin ideas no hay pasiones ni futuro mejor

Vamos a olvidarnos por un momento de lo que puede representar el autor de esta frase y vamos a meternos dentro de ella. Nos sirve de ejemplo actual.

"Cuando desaparecen las ideas, aparecen las pasiones…, las bajas pasiones"

El mundo de las ideas es también el mundo de las ilusiones, de la innovación, de los proyectos nuevos, de las conquistas. Es el mundo del trabajo que gusta, de la calidad, del salto hacia delante. Sin ideas no hay ganas, hay hastío y aburrimiento, hay cansancio.

Por eso es muy negativo vivir sin ideas ni proyectos, pues al final caes en el abatimiento, aunque sea simplemente esa zona común de relajación inerte, esas zonas que ahora llamamos "Zonas de Confort" y que realmente son zonas de vacío, de pasividad.

Nunca debemos pensar en y sobre nosotros. O al menos, nunca "solo" debemos pensar en nosotros como objetivos de futuro. Si tenemos descendencia debemos pensar en sus futuros y trabajar sobre ellos. 

Y si no la tenemos deberíamos pensar en lo mucho que nos encontramos al llegar al mundo, fruto del trabajo de los anteriores. Tenemos la obligación de intentar dejarlo mejor de cómo lo encontramos.

Si tienes dudas no preguntes. ¡Pregúntate!

Preguntar siempre es arriesgado pues a veces te pueden responder. Y puede ser que la respuesta no te guste nada. Cuando alguien pregunta es porque espera una respuesta, y a veces espera "su" respuesta, la que él cree que le corresponde, que se le debe dar. Y es entonces cuando se puede estar equivocando.

El de la pared pregunta: —¿Molesto?— lo cual es un claro ejemplo de que él ya sospecha que efectivamente molesta. Si alguien responde a su pregunta y lo hace con sinceridad lo normal es que lo que diga sea afirmativo. 

—¡Sí!, molestas e incluso mucho, tanto que hasta tú mismo te has dado cuenta.

Algunas preguntas nos las podemos responder nosotros mismos, no hay que esperar a preguntarlas y a que nos las respondan. Es más positivo y sobre todo menos cruel que nos responsamos nosotros mismos a que lo hagan los "de fuera".

Carta cerrada a un joven de 15 años. O más

¿Qué se pude hacer cuando un joven de 15 a 20 años no encuentra su puesto ante la vida? Es (casi) imposible resolver la incógnita. Pero de ella depende el futuro de España, lo entendamos así o no. La actual juventud será la que construya el nuevo siglo.

Los profesionales sean psicólogos o coach que ahora están de moda no sirven pues o son muy caros o si son de la Sanidad pública son imposibles de servir para lo que se necesitan y ellos saben los motivos. 

Las familias no saben resolver los problemas pues no somos dioses ni estamos preparados ni conocemos todas las claves. 

Los protagonistas no siempre quieren abrirse y así es complicado saber de qué manera se les puede ayudar. 

La sociedad no es fácil y la competitividad entre los jóvenes para "cazar" las pocas posibilidades que se abren es brutal. 

En mi juventud a los 14 años se entraba a trabajar y además lo curioso es que se podía elegir oficio entre varias posibilidades. Yo en una semana, solo en una semana tenía tres puestos de trabajo bien diferentes para poder entrar en el acto. 

Hoy lo normal es tener un puesto de mierda cada seis meses siempre que tengas suerte. El problema del desempleo no es económico, es social. Y sobre todo no es de presente, es de futuro. 

Y cada vez que recordamos que nosotros parecíamos tener tiempos pasados mejores, siendo MENTIRA, LOS JODEMOS TODAVÍA MÁS pues creen que han caído en el peor momento del siglo. 

Y no, tenéis todo vuestro futuro por delante. Aunque sea complicado admitirlo e incluso creérselo. 

¿Y qué soluciones tenemos? 

Pues yo creo que la paciencia es una virtud en estos casos. 

La perseverancia es otra gran virtud. 

El formarse y especializarse en algo una necesidad constante. 

El riesgo de tomar decisiones hay que vencerlo, aunque sepamos que es más fácil equivocarse que acertar. 

A los adultos hay que escucharlos, sin duda, pero las decisiones las tienes que tomar tú y a tus 15 ó 20 años. 

Pues si aciertas será tu triunfo, y si te equivocas habrás aprendido a levantarte. Los americanos y su formación educativa nos enseñan siempre algunas cosas. Ellos nunca fracasan, siempre se caen y se levantan. Nada más. Y nada menos. 

Lo fundamental es amarse así mismo, crecer en autoestima y creerse capaz de conquistar el mundo. No es fácil, nada fácil, pero es el único camino para ser mejor que “otros”, pues eso si que nadie te lo va a evitar. 

Tienes que ser mejor que los demás en las selecciones de la vida, si quieres ser algo más que ellos. 

Otro día hablaremos de los caminos para aprender a ser mejor que los demás. Mejor en todos los ámbitos.

Aprendiz de todo, oficial de nada

En mis tiempos se decía: Aprendiz de todo, oficial de nada. Este cartel le da la vuelta y explica que: La especialización es el proceso por el que se busca saber cada vez más de menos cosas, hasta llegar a su grado máximo. A saberlo todo de nada.

Elige, selecciona tu dedicación y tu trabajo, no intentes aprender de todo para ir cambiando según creas que es mejor una opción o la otra. De esa forma nunca saldrás de ser una persona del montón en cuanto a formación laboral o incluso personal. 

El principal problema laboral de la España de estas décadas es que los trabajadores no se pueden especializar pues al ser el trabajo muy volátil  pasan de un oficio al otro sin dominar la excelencia. Hemos creído que ya no es necesario saber más que lo básico, que no somos capaces como sociedad de mejorar los procesos. Y eso es muy peligroso para la productividad en calidad de todo tipo de sociedades, pues hay que competir con los vecinos y no podremos defendernos bien.

¿Qué deben poseer nuestros hijos, si nosotros no lo tenemos?

Resulta tremendo leer a Gilles Lipovetsky sociólogo y pensador francés decirnos a la cara lo que todos ya sabemos pero que no creemos que tenga importancia en el futuro de la educación de nuestros hijos.

“Hay padres en paro cuyos hijos tienen móvil de último modelo, iPad, zapatillas de lujo… Es terrible”
Estamos vacíos de tanto consumir excesivas cosas importantes en la vida de nuestra sociedad sin ponerlas en valor, no sabemos poner controles que sirvan para ser más felices creyendo que afectan directamente contra la felicidad. 

No sabemos poner límites y nos creemos que todo tiene un calor relativo. No me atrevo a deicr que somos una sociedad nihilista pues creo que todavía como conjunto social, no hemos llegado a eso, aunque estemos deseosos de seguir caminando en su búsqueda.

Nunca se ha vivido tan bien como ahora en todo el mundo. Hay mucha hambre, crecen las desigualdades, pero aun así seguimos teniendo valores de entrega, aunque cada día sean menos las personas que se entregan a otras personas. Somos más egoístas, pero la vida nos sigue facilitando disfrutar de lo remanente ¿hasta cuándo?

El sociólogo Gilles Lipovetsky nos responde en El País Semanal a varias cuestiones, pero he elegido una que habla de soluciones.

¿Qué soluciones propone?
La gente se siente insegura por todo. Globalización. Inseguridad urbana. Inseguridad identitaria. Inseguridad ante la inmigración. Inseguridad medioambiental. Inseguridad sanitaria y alimentaria. Vivimos en una cultura de la ansiedad. Frente a esa ansiedad ya no tenemos ni ideologías ni soluciones políticas que ofrezcan alternativas reales. Y esto resulta explosivo. El Estado-providencia retrocede, los sistemas de protección social también, lo mismo las pensiones, crece el paro…, y no hay que exagerar, no vivimos peor que antes, al contrario, vivimos mejor, pero antes la política ofrecía una especie de sueño, de promesa, y hoy ya no hay promesas que valgan. Y claro, luego está el problema de las aspiraciones.