Joaquín Fuster nos habla del aprendizaje de los niños


Hoy en El País, el neurocientífico
Joaquín Fuster reflexiona sobre el aprendizaje del niño. pero habla también de la memoria, de qué manera podemos mejorarla de la falta de memoria en las personas mayores, del TEA, de las demencias, del alzhéimer, de la impulsibilidad y de los caminos que poco a poco parece que van hacia la solución de algunos de estos problemas. Presento tres preguntas respuestas de la entrevista que me parecen significativas y que debo remarcar y recordar. Aprender en un niño es su futuro.

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¿Cuál es el mejor tipo de aprendizaje?


R. La educación más eficiente es el aprendizaje activo que sale del niño, que crea, que imagina y forma estructuras nuevas. No es a base de memorizar listas de los reyes godos, sino de activar él mismo esas redes y ampliarlas activamente con otros niños y con el maestro, priorizando la colaboración por encima de la competición. Porque la colaboración es un elemento de formación social del niño, y le educa en la escala de valores y en la ética del trabajo.

La educación moderna (sobre todo en ciertos países, como Finlandia) está cambiando radicalmente con el conocimiento y la aplicación del aprendizaje activo; poner al niño a activamente adquirir conocimientos, relaciones sociales y razonamiento (deducción e inducción), en colaboración con otros niños. Uno de los beneficios más notables de ese sistema es aumentar la autoestima del niño, porque se da cuenta de que su trabajo cunde y de que es bien apreciado por el maestro y los otros niños. Esto también iguala un poco las diferencias intelectuales que hay entre los pequeños, porque no todos son igualmente inteligentes o listos. Le da también una sensación de la importancia de la ética del trabajo y, al mismo tiempo, socializa más fácilmente.

Aquí en España tenemos, por ejemplo, a los investigadores de la Universidad Nebrija, en Madrid, que, bajo el liderazgo del profesor José Antonio Marina, están estudiando la manera de implantar la práctica de las funciones ejecutivas de la corteza frontal en los niños de las escuelas primarias. Es un esfuerzo notable que empezó hace años y que tiene alguna relación con sistemas más antiguos, como Montessori, que también usa algunos elementos de esta educación activa para involucrar al niño en la actividad positiva, imaginativa y creadora.

¿Existe hoy el peligro de abusar de los dispositivos electrónicos?

R. Esos artilugios son un problema. Primero porque le dan al niño el razonamiento, la inducción y la deducción ya hechos, y no puede ejercitarlos como tú quieres que lo haga. Y porque, de un modo extraño y perverso, han tenido una influencia negativa sobre las relaciones humanas, incluso dentro de la familia, porque tú te encuentras con esos niños que van a comer usando sus dispositivos en medio de una conversación. Y todo eso también liga con la inteligencia artificial, otra gran corriente actual que está interfiriendo con la creatividad. Porque el robot hace lo que le dice el programador, pero no puede imaginar, no puede inventar, no puede predecir y sobre todo, no puede corregir.

¿Influye el aprendizaje del niño en la edad adulta?

R. El aprendizaje en el menor es el germen del que ha de salir el aprendizaje en la edad adulta, con una diferencia muy importante, que tiene que ver con el tiempo. Porque mientras el niño está trabajando para resolver un problema usando su capacidad de razonar, el adulto lo hace en una escala temporal distinta, con ciclos de percepción - acción que se proyectan en el futuro. El niño tiene ciclos más inmediatos, relacionados con la clase y con los otros niños, mientras que en el adulto se proyectan en un futuro de meses o años: conseguir un grado, casarse o no casarse, hacer una inversión o no hacerla; comprar esto para el futuro o no hacerlo... El niño lo quiere todo ahora.

A medida que madura, pasados los seis o siete años, los objetivos se hacen más lejanos, pero los mecanismos son los mismos. Y además hay ciclos de percepción - acción que se automatizan, mientras que otros, más importantes y con una escala temporal más larga, se tienen que practicar, razonar y estudiar con más detención. Cuando nos levantamos por la mañana hacemos una serie de hábitos que son puramente automáticos, como afeitarnos, lavarnos, ducharnos y vestirnos para ir al trabajo, que es un ciclo un poco más amplio. Pero ¿por qué vamos al trabajo? Pues para ganarnos la vida, para alimentar a la familia... Son objetivos más lejanos.

¿Empezamos un Nuevo Año, un Nuevo Proyecto, un Nuevo Reto?

Llegamos al final de un Año Viejo, pero podría ser el final de un Ciclo o de un Proyecto. El caso es que nos sentimos con ganas, con deseos de empezar Algo Nuevo, de plantearnos nuevos retos, de limpiar el cajón de toda esa basura que hemos ido acumulando en los Tiempos Viejos, pero tenemos dudas, muchas dudas. Pues te voy a decir algo MUY importante. Que te plantees nuevos retos y cambios es ya la Primera Buena Ideas que has tomado para conseguirlo. Lo fundamental es querer hacerlo.

 Es tu interior el que te pide cambios, eso está claro pues de otra forma no te estarías preguntando si sería positivo comenzar algo nuevo al cambiar de ciclo. Tienes que recordar que cambiar de Año no es caer a una habitación nueva y toda limpia dispuesta a que comiences de nuevo. Vienen con "tus" cosas, con tus mochilas, con tus ideas, y esas pesan. Así que cambiar de Ciclo es sobre todo tomar la decisión de que efectivamente, parte de lo que hasta ahora te ha estado acompañando ya no te sirve, sean ideas, personas, trabajos, proyectos.

Si admites con claridad que quieres cambiar "cosas" de tu vida de hoy mismo y te lo dices fuerte ante el espejo o la almohada, adelante, empieza por determinar qué quieres cambiar, qué no te gusta o no te sirve, qué odias, qué te estorba. Puede ser mucho, puede que gran parte sea imposible de modificar, pero da igual, debes apuntar en un papel SECRETO todas esas dudas y basuras vitales. Luego ya verás qué puedes y qué no puede pulir.

¿De toda esa lista qué puedes cambiar con facilidad? ¿Qué sabes ya de antemano, cómo cambiarlas? ¿Qué partes de esa lista te parecen ahora imposibles, o simplemente no saben por dónde meterles mano para expulsarlas o cambiarlas de tu vida?

Pero a cada una de esas decisiones que te gustaría tomar hay que aplicarles unas líneas, Un plan de trabajo tuyo. Con sinceridad, poniendo lo que ver claro o lo que ves imposible. Tienes que ser sincero contigo. Si hay dudas tenemos que recordarnos que esto es SECRETO.

En ese Plan de Acción vamos a apuntar lo fácil y lo casi imposible. Y marcaremos con un punto verde lo sencillo y lo que ya sabes como afrontarlo y con un punto rojo lo muy complicado o lo que de momento no tienes ni idea para ser llevado a cabo. Ya estamos avanzando.

Vamos a poner fechas teóricas, tiempos de actuación. ¿Para cuándo creo yo que podré resolver este problema, cambiar esto, construir esto otro? Tan importante es despejar el camino, quitarte de la mochila lo que no te gusta, como emprender nuevos rumbos, elegir nuevos proyectos. Algunas de estas decisiones nos van a llevar al campo del estrés, y lo sabemos. hay que gestionarlo, hay que aprender a vivir con ese estrés, con esas decisiones duras, con los nuevos proyectos que nos van a traer nuevos tiempos, nuevos trabajos, nuevas relaciones personales. 

Si te fijas, no he dicho que esto vaya a ser sencillo pues depende del tipo de reto que te quieras poner. Ni tampoco te estoy dando recetas mágicas, pues hay centenares de situaciones. Simplemente te estoy remarcando algunos puntos básicos.

 Dependes de ti, solo de ti, si quieres cambiar o emprender nuevos rumbos

 Tienes que diseñar un Plan de Acción con los Objetivos

 Tienes que poner sobre un papel qué quieres con tiempos de respuesta y su dificultad

 Debes admitir que tendrás estrés y no todo saldrá como pretendes, pero al final lograrás algo mucho más cercano a lo que te proponías que si decides no hacer nada

 Debes ordenar lo urgente de lo importante, lo fácil de lo casi imposible, lo que sabes hacer de lo que necesitas aprender nuevas técnicas

 Debes diseñar cada día para trabajarlos a tu ritmo de cambio sin que te superen

 Debes admitir que eres la mejor persona, que quieres repartir y que deseas ser amable contigo para serlo con los demás



Las empresas necesitan trabajadores Base contundentes y Eventuales con muchas opciones


Hoy las empresas están compuestas de dos tipos de colaboradores distintos en su relación con la misma. Los Trabajadores Base, los que llevan muchos años y tienen contratos fijos y son "de la empresa" y ofrecen la calidad y el servicio que fundamenta a la empresa y los Trabajadores Eventuales, que tienen una movilidad tal vez excesiva. Cuando se entra a trabajar en una empresa lo habitual es entrar en el segundo grupo excepto que seas "un fichaje" y en ese segundo grupo debes demostrar mucho más que nadie que eres un buen candidato para pertenecer al Primer Grupo en un futuro a medio plazo.

En el Segundo Grupo pertenecen trabajadores que llegan desde empresas de Trabajo Temporal para momentos muy determinados, trabajadores en prácticas que vienen desde Escuelas a completar su formación profesional, trabajadores que son contratados para una Obra o Servicio determinada seas estos de calidad baja o al contrario de calidad muy contrastada, trabajadores online o a distancia que apoyan ciertos servicios comerciales o de logística, trabajadores autónomos que colaboran con la empresa desde diversos puestos y a veces lo hacen con varios empresas a la vez, incluso trabajadores de oficios laterales al nuestro que solo colaboran puntualmente cuando a la empresa le llegan trabajos de una entidad diferente pero que son admitidos para no dejar que el cliente busque otro proveedor.

Todo este conglomerado de opciones y algunas que me olvido, configuran una empresa muy distinta a las del siglo XX clásico. Ya no es una empresa cerrada como un equipo único, sino ahora los recursos humanos de los que disponen la empresas son muy variados y permiten funciones y movilidades nunca imaginadas hace unas décadas. Lo que no quiere decir que sea bueno, si estas movilidades no están bien reconocidas y retribuidas.

Ya no hay pues una sola vinculación con la empresa principal como existía hace unas décadas, y esto es un riesgo para la propia empresa, además de unas ventajas considerables. La calidad de servicio de la empresa depende a veces de personas con las que no tienes una seguridad controlada. Tu propia competencia tiene más fácil zancadillear proyectos, crecer sin necesidad de hacerlo de forma interna. pero para ello necesita algo fundamental. La información.

Estamos pues en unos tiempos en los que la información de todo tipo tiene un valor muy superior al que tenía hace dos o tres décadas. Y tiene que ser además una información global, muy actualizada, que puede permitir con casi urgencia tomar decisiones muy diversas en la empresa, para defenderse o para proyectar nuevos servicios y calidades de futuro. 

Los cinco Sectores Productivos. Primario, Secundario, Terciario, Cuaternario y Quinario


La "tierra" es decir el Sector Primario ya no es el que produce el movimiento de las sociedades, aunque sigamos admitiendo que es imprescindible para sobrevivir. Necesitamos lo básico, la comida, la materia prima, la energía para poder funcionar. Dentro de este Sector Primario se funde en algunos aspectos con el Sector Secundario a la hora de analizar las materias primas que no son para la alimentación y que necesitan una industria detrás para poderse utilizar. El petróleo, las energías o los carbones necesitan industrias del Sector Secundario para ser utilizadas.

Durante siglos estos Sectores económicos estaban dominados por la Iglesia, por el Estado, por los Grandes Señores del Poder. Unos pocos hombres (casi nunca mujeres) tenían la riqueza para poder dominar estos sectores y para repartir el trabajo que se necesitaba con arreglo a sus ideas y propósitos. El Sector Secundario se amplía con todas las posibilidades industriales que también durante décadas está en manos de familias muy determinadas, con capital y capacidad para contratar, comprar y vender. La inmensa mayoría de las personas simplemente eran mano de obra y consumidores.

Cuando surge el Sector Terciario, el de los Servicios, ya se empiezan a crear puestos de trabajo no productivo pero importantes en la economía de las sociedades. Se profesionaliza más el Comercio, los servicios de atención a personas, la enseñanza, los servicios públicos. Ya las personas empiezan a necesitar ser profesionales libres y muy formados para poder dar servicios que no todos son capaces de ofrecer. Ya no se trata de simple mano de obra en bruto, sino trabajos especializados.

En el Siglo XX nace el Sector Cuaternario, o sector de la información, de la investigación, de la innovación y el de los desarrollos nuevos para optimizar procesos, lograr controles de calidad, planificar beneficios y objetivos, analizar mercados y controlar los beneficios de cada lanzamiento con ideas publicitarias. Es el momento de la inteligencia de las personas, de la capacidad de ciertas personas para utilizar su capacidad de inteligencia más amplia. Y para ello se necesita crear despachos de Recursos Humanos pues hay que trabajar en equipo, y hay que engranar las capacidades de las personas individuales para formar Grupos de Trabajo. 

Al final de ese Siglo XX surge lo que ya se llama el Quinto Sector o sector del ocio, Sector Quinario del entretenimiento como un servicio en sí mismo, que buscan una economía del bien común, de la sostenibilidad, a veces incluso a través de empresas donde el beneficio no se mide en dinero. Se busca una calidad mejor de vida para las personas, y se van creando Grupos de Trabajo independientes que no parecen empresas, que no quieren ser consideradas empresas, pero que en realidad funcionan como empresas.

En estos últimos Sectores Productivos ya no es necesario Grandes Empresarios, sino simplemente PERSONAS que con su capacidad para Innovar o para Emprender deciden ir creando nuevos nichos de servicio, de trabajo, de beneficio aunque no siempre como ya hemos dicho sean beneficios contables sino a veces de intercambio, otras de valor añadido a otras empresas, etc. 

Muchas de las empresas más grandes de los tres primeros sectores crean otras empresas de estos dos últimos sectores, no para obtener beneficios directamente con ellas, sino para apuntalar los servicios de Marca de las empresas que tienen funcionando en los sectores primeros. O incluso para formar, innovar, investigar sobre mercados y obtener sinergias que aplican a sus sectores realmente productivos y que son los que les ofrecen los beneficios en dinero. 

Los cinco sectores son bien diferentes, en todos ellos se necesita ya y a la vez personas cada vez más profesionalizadas, se van mezclando las capacidades de cada persona, que va tomando protagonismo y ya nadie es capaz de "ser" de un solo Sector Productivo, sino al contrario, trabaja, produce, se forma pensando en estar enlazado entre diversos Sectores productivos, pues ya nada es puro, sino mezcla, líquido y no rígido.

¿De qué forma cambiará consumir Cultura tras la pandemia?


Este año 2020 pasará a la historia por muchos motivos, sin duda por la pandemia, pero también por los replanteamientos en materia cultural que hemos tenido que hacer entre todos. Parecería que ha sido un año SIN Cultura, con una pérdida clara y contundente de las manifestaciones culturales acostumbradas a llegar en fechas marcadas. Y es cierto. Pero si le damos la vuelta a todo veremos que simplemente lo que ha sucedido es un cambio en el panorama cultural que tenemos que analizar si se mantendrá.

Hemos dejado de ir a Museos, Exposiciones, Conciertos, Conferencias, incluso hemos dejado durante más de seis meses de ir al colegio o a las Universidades. Tremendo esto último. Nuestro consumo cultural ha cambiado hacia nuevas formas más confinadas o encerradas, y eso sin duda tendrá consecuencias (cambios) en el futuro.

Pero a su vez hemos tenido un consumo cultural muy diferente, pero no menor. La televisión ha entrado en nuestras vidas por la puerta del pago con programas realmente interesantes y enfoques novedosos. Las Series que son en realidad cine en pequeña o gran escala nos han inundado en cantidad pero también en calidad. La música se ha consumido desde otras opciones y con otros enfoques. Se han leído libros en papel como nunca en las últimas décadas. Se ha pintado o se ha trabajado de forma aficionada en materias artísticas que teníamos abandonadas. Las Visitas Virtuales a Museos son ya una realidad.

Pero a la vez han crecido opciones como TikTok y sus mini vídeos o hemos crecido mucho en el consumo de podcasts seleccionando en todos estos casos entre la cantidad para elegir la calidad. Se han abierto nuevas ventanas mientras se cerraban otras. Hemos tenido necesidad de compartir y de crear, de consumir y de explorar nuevas herramientas.

Nunca se habían vendido tantas pantallas de televisión tan grandes y con excelente sonido y múltiples opciones de servicio. Nunca hemos necesitado una conexión a la Red con tanta calidad y cantidad. Nunca nos hemos comunicado tanto con todos y sin movernos del sillón. Vemos Cine en el sofá, pero también vemos y veremos o desearemos ver obras de Teatro, Conciertos, programas culturales y formativos bien realizados en una mezcla de ocio y cultura muy interesante que hay que explorar muy bien. 

El deporte se ve de una forma totalmente única en los propios campos de juego, pero cuidado con las opciones actuales de poder cambiar tipo de sonido ambiente, cámara desde donde quieres ver el espectáculo, horario de poder ser contemplado…, pues se abren muchas opciones hasta ahora imposibles. 

No será igual a estar en el campo de fútbol de tu ciudad, pero puedes ver a tu equipo aunque juegue en Australia y cuando quieras podrás escuchar el sonido ambiente y ver el partido desde las sillas de Tribuna o desde Gol o a ras de suelo. Y eso mismo si se quiere lo podrás hacer con un Musical, una obra de Teatro o un gran Concierto. Aunque se esté celebrando a 3.500 km de tu casa.

Pero además se abren opciones totalmente distintas por explorar todavía. ¿Teatro con intervenciones de espectadores sin estar en ninguna sala? ¿Conferencias por Zoom con preguntas? ¿Visitas Virtuales con un control de las cámaras seleccionadas?

Un poema de hace 10 siglos. Goza del instante fugitivo que es tu vida


Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Jayyam Nishapurí
que para todos los occidentales hemos tenido que simplificar en Omar Jayam fue un matemático y poeta persa de la actual Irán que nos dejó sus conocimientos entre el siglo XI y XII. Como siempre, nos quedamos asombrados de lo poco que han cambiado nuestras necesidades interiores, nuestras palabras, nuestros deseos. Pero también de lo mucho que aportaron en aquellos siglos tanto judíos como islamistas, a la cultura, al saber, al reflexionar.

Si somos capaces de recordar sus palabras, sus poemas, sus conocimientos con tan pocos elementos de publicación y guarda de sus sabidurías… ¿qué habrían logrado hacer en estos tiempos en los que todo parece estar a favor de la multiplicación? 

¿O tal vez es precisamente esa facilidad de multiplicar los conocimientos globalizados y repartidos como lluvia de tormenta lo que hace que hoy les quitemos su valor, y no sepamos separar el polvo de la paja y el grano de tanto como nos llega sin poderlo filtrar, junto al barro y en aluvión?

Nota.: La imagen es de Luis Iribarren

El valor de saber guardar los conocimientos para que no se pierdan


Cuando un oficio desaparece y aunque no nos lo creamos es mucho más habitual de lo que se dice, con su pérdida desaparecen multitud de conocimientos que ya nunca más recuperaremos. En estos tiempos actuales es muy habitual cambiar procesos manuales hacia procesos digitales en todos los espacios productivos, algunos técnicos y otros artesanos o incluso de gestión. En todos ellos hay decenas de procesos productivos, de organización y técnicos que se pierden por mucho que se intenten conservar en apuntes o en libros. 

La velocidad del cambio es imparable. ¿Quien se acuerda cómo se hacían los fotograbados para que se pudieran publicar fotografías en los periódicos? ¿Quién recuerda cómo se conservaba el carbón y sus distintas clases en las carbonerías que vendían al por menor? ¿Quién apuntó de qué manera se conservaban las herramientas manuales de los operarios en las grandes empresas del metal para que siempre estuvieran afiladas?

El conocimiento es algo a veces intangible, difícil de conservar. Podemos saber de qué manera se hacían los trajes de la Alta Sociedad del siglo XV pues parece un trabajo de estudio que puede interesar. ¿Y cómo vestían los niños pobres? ¿Cómo era el día a día de un esclavo seleccionado por su calidad de trabajo?

El conocimiento hay que conservarlo, archivarlo, guardarlo aunque ya sepamos que nunca más lo vamos a tener que utilizar. Pero forma parte de nuestra sociedad, de nuestro desarrollo. Y a veces siempre es posible aprender detalles e incluso "trucos" que adaptados a las fechas actuales nos podrían sorprender.

¿Cómo funcionaba la formación de los niños en el siglo III? ¿Y la escuela pública en 1965 en España? ¿De qué manera se evitaban las plagas de la remolacha en 1940? ¿Qué plantas se utilizaban directamente sobre la herida para que las heridas cicatrizaran mejor? 

Abandono Escolar en la Europa Unida de 2020. España mal


A la educación española ya solo le faltaba la pandemia para no lograr los mínimos objetivos
que cada vez se necesitan más alcanzar para no perder el tren europeo, sobre todo en cuanto a los números de abandono escolar. Los meses de cierre presencial en los colegios —un gran error inadmisible— han sido una marca española de las equivocaciones que no somos capaces de revertir. No estamos preparados para las clases por internet, menos lo estábamos en marzo de 2020 sobre todo en algunas zonas sin cobertura de calidad en un internet mal repartido, pero también en cuanto a la formación necesaria de algunos profesores que nunca se habían visto en esto y tuvieron que abrazarlo de forma muy rápida. Y sin duda, familias sin suficiente calidad de conexión a internet o de espacio en sus hogares para clases no presenciales.

En España el cierre de colegios afectó a unos 10 millones de alumnos, más de ocho de ellos en etapas de educación obligatoria. Unos números excesivos que suponen por una parte la pérdida de algunos contenidos educativos pero por otra la pérdida de valor del colegio como institución, como parte muy importante de nuestras vidas. Había que defenderse de la pandemia, pero nadie pensó en abrir zonas de exterior, ni en tener los colegios abiertos de forma presencial durante días alternos según apellidos para que no hubiera tanto alumno, ni tampoco en crear una programación especial en la televisión pública con contenidos únicamente formativos reglados. 

Lo curioso es que los efectos de este cierre de los colegios no afecta por igual a todos los alumnos. Las diferencia son tremendas entre alumnos con poder económico que pueden permitirse profesores particulares y tienen en sus hogares todo lo necesario para paliar en parte la no presencialidad y alumnos que por diversos motivos van más rezagados, son menos capaces de defender sus familias este servicio muy esencial, dejando que la exclusión social se convierta en un mayor problema.

El problema que no vamos a ser capaces de detectar es cuantos alumnos a partir de esos meses de cierre presencial desde marzo a septiembre, han abandonado la escuela definitivamente o la han tomado como algo superfluo a la que acuden por obligación familiar. El abandono escolar lo medimos por el número de niños que no van a la escuela, pero hay otro gran número que van y no quieren ir, o su presencia es absolutamente insuficiente.

La educación es un derecho fundamental sobre el que se asiente gran parte de los trabajos para evitar la exclusión social y el empobrecimiento. 

A una parte de la sociedad, cegata y viejuna, le parece bien que haya pobres son formación para que llenen la bolsa moderna de esclavos, pero a cualquier país que su sociedad no esté bien formada es un problema que afecta a todos.

Hay que aumentar la financiación de la educación pública, dotarla de más calidad y control, de más presencialidad moderna, pero a la vez hay que poder dotar de muchos más complementos para que esa educación no sea solo el acudir a clase presencial. Hay que trabajar mejor la relación con la educación concertada, aprender de ellos algunas cosas y no permitirles que con dinero público tomen algunas decisiones claramente excluyentes. 

Lo de menos es cómo llamamos a las Leyes Educativas, lo que hay que hacer es querer tomarse en serio que la educación es uno de los pilares de la sociedad del futuro. Ya no sirve de nada tener un porcentaje de tontos útiles para que hagan de obreros baratos como en el siglo XIX, ahora todos tenemos que estar MUY preparados si queremos que el país salga adelante. 

¿Por qué fracasa la Educación en España?


Uno de los grandes fracasos de la Democracia en España ha sido la Educación. Cuando en los años 70 nos dedicamos a pelear en las calles para lograr que la democracia entrada de verdad en la España del futuro que se nos venía a los jóvenes de entonces de forma imparable, una de las cosas que teníamos muy claras era que el sistema educativo total había que modificarla de forma brutal pues sobre todo no se podía consentir la división de Clases Sociales según el acceso que se tuviera a la escuela. 

Había que cambiar el acceso de la escuela desde muy pequeños para posibilitar que las mujeres pudieran trabajar, había que cambiar el acceso de los alumnos a los bachilleratos con más calidad formativa, había que cambiar la Universidad y había que crear una Formación Profesional de calidad que sustituyera al aprendizaje en las empresas.

Y aquello se nos convirtió en otro fracaso más que no siempre hemos sabido recordar, aunque ahora estemos peor en educación pública de lo que estábamos en 1980. ¿Y me atrevo a decir esto? Pues sí. Fracasamos en 1980, pero es que en el 2020 estamos peor todavía que en 1980.

En 1984 entré en mi primera APA y en mi primer Consejo de Dirección, ambos en una escuela pública pobre y pequeña pero donde los padres ya teníamos un papel que ahora no tienen en ninguna escuela pública.

Hemos tenido 8 Leyes de Educación. 

Sí, ocho desde 1980. Ocho Leyes Educativas en 40 años, es decir, ocho Leyes Educativas que no hemos dejado asentar para ver si eran válidas o no. Casi diríamos que ocho experimentos sin consenso que se iban cambiando según cambiaba el Consejo de Ministros y su Ministro titular de Educación.

LOECE. UCD. 1980

LODE. PSOE. 1985

LOGSE. PSOE. 1990

LOPEG. PSOE. 1995

LOCE. PP. 2002

LOE. PSOE. 2006

LOMCE. PP. 2013

LOMLOE. PSOE. 2020

Todas estas Leyes podrían haber sido muy buenas o muy malas, no se sabe, nunca lo sabremos. Una Ley Educativo que dura cinco o siete años es un experimentos. Lleva a todos los alumnos a tener que estudiar con al menos dos Leyes de Educación diferentes. 

Si observamos que la Ley Claudio Moyano duró 81 años entre 1857 y 1938, podemos pensar que no somos capaces de tener paciencia. O yo qué sé. El caso es que NINGUNA de estas leyes educativas han logrado frenar el gran fracaso de la educación en España: Las altas tasas de abandono escolar.

¿Para qué sirve el ajedrez en los niños? Ventajas del ajedrez


Hablar de las ventajas del ajedrez en la formación de los niños es entrar en un campo ya muy hablado y consensuado. SÍ el ajedrez motiva, ayuda a la concentración, enseña a dominar los espacios, los tiempos, el orden de las ocas y de las decisiones, los análisis de las situaciones que pueden venir dependiendo de las decisiones que tomen los demás, ayuda a emplear la lógica, a razonar, a entender visualmente de los espacios, a comprender la belleza de la geometría y la importancia de las tácticas, incluso a pensar de forma matemática y de manera creativa. Pero todo esto lo vamos a dejar aparte, simplemente me quiero centrar en un elementos simple.

El ajedrez es un juego. Maravilloso juego que abstrae y atrapa. Cuidado con esto, pues sé por propia experiencia que atrapa. Pero además es un deporte federado y de los más elegantes, correctos y diplomáticos. De los más respetuosos con el rival. 

Insisto en que el ajedrez es un juego, pero lo digo para darle importancia a cualquier tipo de juego como valor educativo. 

Casi todo lo que aprendemos en la vida lo hacemos mientras jugamos siendo niños. Cuando se deja de aprender jugando… se aprende sufriendo. 

No hay término medio. O aprendemos como y con un juego o aprendemos con las caídas, los fracasos, los desastres. Y no podemos elegir. Viene así, y en muchas ocasiones la única diferencia es la edad.

Al ajedrez se empieza a aprender con lo más básico. Tocando las piezas. Comprendiendo el tablero, el terreno de juego. Aceptando que ambos contendientes llegan en paz y con las mismas reglas. Nadie tiene ventaja pues se alternan incluso quien empieza moviendo primero. Y se saludan como en cualquier otro deporte y se desean suerte aunque la suerte en el ajedrez no existe.

Las piezas no se puede tocar, está prohibido tocarlas excepto para moverlas. Si la tocas te obligas a tener que mover esa pieza que has tocado. Es decir, hay que estar muy seguro antes de mover una decisión, qué quieres hacer con tu decisión.

Y otra cosa fundamental que se aprende enseguida es que si te equivocas no hay marcha atrás y esa equivocación te afecta a tí y a todas las demás piezas de tu equipo que te vayan quedando. Cada pieza que pierdas ya no la tienes, pero en cambio el contrincante (la competencia) sí tiene la suya.

Y hay algo más positivo todavía. Al final de la partida no sucede nada. No te embargan, no pierdes todas tus propiedades, no te hundes, no fracasas. Simplemente pueden volver a empezar desde otra vez la misma posición. Sabes poner valor a perder, pero también sabes que tienen más posibilidades, más opciones para ir aprendiendo a ganar. 

Las grandes empresas apuestan por la Cultura, el Arte y la Formación


Si observamos el mundo que nos envuelve podríamos ver ahora, en estos meses, que la cultura, la formación de asuntos que hasta ahora nadie nos enseñaba empieza a estar dentro de las empresas, seamos sinceros, para plasmar su espíritu de apoyo a la sociedad y para apoyarse así mismas, para que las sociedad las atienda a ellas mejor. Telefónica, Caixa, Inditex, La Vanguardia, BBVA, Ibercaja, El País, Banesto son ejemplos de grandes empresas con una dedicación hacia la Cultura de sus beneficios empresariales. Podrían dedicarlo al Deporte o a la Acción Social, que también, pero dedican una parte importante a la Cultura, al Arte, a la Formación de las personas. 

Ellas, las grandes empresas, se han dado cuenta que un país, una sociedad es mejor si está bien formada, muy formada, modernamente formada. Actualizada y sobre todo con una formación que abarque amplios conocimientos transversales. No se trata en estos temas de ser un virtuoso, que si se tiene que ser será. Se trata de tener conocimientos amplios para entender incluso de forma abstracta y primaria lo necesario.

Y sobre todo entender que la Formación, el Arte y la Cultura son imprescindibles para ser mejores en el resto de actividades humanas. 

Vivimos en Sociedad pero ya no en una sociedad pequeña, la de los vecinos de corrala o de patio. Ahora vivimos en una sociedad muy amplia, enorme, inmensa y por ello nuestras competencias como personas se medirán con miles de otras personas. Si queremos "estar", simplemente estar entre ellas… debemos ser como ellas. Si queremos sobresalir debemos ser mejores que ellas en algo.

José María Gay de Liébana nos dice cómo será el mundo económico y laboral tras la pandemia


Hay que prepararse para la entrada del 2021, y para ello quiero recordar unas palabras que hoy mismo ha publicado el profesor José María Gay de Liébana en La Vanguardia. No son nuevas, no representan nada que no tengamos ya interiorizado, pero son un remache más de que el mundo tras esta pandemia va a ir cambiando, y debemos saber aprovecharnos de que sabemos esto, de que además sabemos que es imprescindible estar preparados para los cambios tecnológicos, formativos, económicos, de producción y productividad, y que los nuevos sectores están al llegar.

José María Gay de Liébana. Hay que mentalizarse y adaptarse al nuevo entorno económico por la crisis del coronavirus y la digitalización, hay que repensar la economía y la industria social, los sectores más golpeados por el virus. Pero hay que mirar más allá y pensar en la formación, las habilidades que hoy tenemos, con sobretitulación e infracapacidad para trabajar. Y todo sin olvidar la inversión en capital tecnológico. Hay que correr para adaptarnos hacia ese mundo postpandemia con más preparación hacia la calificación personal con más habilidades, e invertir más en capital tecnológico para estar en el Mundo o nos quedaremos apeados. José María Gay de Liébana.

¿Cómo será tu empresa dentro de 5 ó 10 años?

Hay empresas que se premian las ideas de los trabajadores. Esto es tan viejo casi como la orilla del mar. Es un sistema de recompensas internas que sirve para motivar y para recoger ideas que desde fuera puede que se vean de otra forma, con otros puntos de vista.

Es verdad que la mayoría —hay que ser sinceros— no sirven por diversos motivos, casi ninguno achacable al propio trabajador. Pero recogerlas, premiarlas, analizar y archivarlas de forma activa es un gran ejercicio de empresa.

Pero además hay empresas que premian y casi obligan a que se dedique un tiempo del trabajo en ciertos puestos, con ciertas responsabilidades, a investigar la mejora contínua del trabajo. A plantear innovaciones y nuevas ideas desde los puestos intermedios de responsabilidad.

Este proceso provocado es mucho mejor y moderno que el anterior. Se está inculcando los procesos de investigación interna, se analizan y se defienden o se critican. Se exploran en profundidad para buscar sus posibilidades reales de que sirvan.

Son empresas que saben que el cambio constante es inevitable y que hay que estar preparado para ello. Que tu empresa hoy no se parecerá en casi nada a la empresa de dentro de cinco o diez años. Y por eso hay que estar constantemente buscando ideas nuevas para sobre todo prepararse. 

No se trata solo de ver tus propios cambios, sino de ver los cambios de los mercados, de la sociedad, de la competencia, de la realidad que nos envuelve.

¿En qué medida YO puedo hacer algo si está todo por hacer?

Si tenemos que explicar una nueva realidad al hundirse esta ya vieja realidad por culpa de un virus COVID-19, si estamos convencidos de que nos viene una nueva sociedad, tenemos también que admitir que está todo por hacer y que no suenan nuevos caminos, nuevas ideas, nuevos proyectos con la misma fuerza con la que suenan los destrozos de la vieja sociedad ya hundida.

Es verdad que todo lo viejo nunca se quiere morir sin hacer ruido, y que su capacidad de defensa es tremenda, lo que nos muestra que igual no vamos a tener tantos cambios como nos imaginamos. Pero aún así, seguro que algunos sí tenemos, y que incluso algunos de ellos serán importantes. Cambios que notaremos, que nos transformarán, que cambiaran las formas del trabajo, del ocio, de la economía, de las ciudades y de las relaciones con otras personas.

El mundo no se va a derrumbar, no lo van a dejar caer los dueños actuales del mundo. Perderían todo el tinglado montado. Y eso es una ventaja para los que no somos dueños de nada. Tranquilos, que los “amos” intentarán que esto no se derrumbe.

Pero a la vez deberíamos pensar si podemos influir en que sea algo mejor, más repartido, con más capacidad cada uno de nosotros de emprender ideas, trabajos, iniciativas, éxitos futuros para nuestros hijos. ¿Por qué no vamos a poder ser cada uno de nosotros dueños del diseño del futuro?

Si es verdad que está todo por hacer, es tanto como admitir que todo lo que hay ya no nos sirve y eso hay que explicar que es un error. No se trata de construir todo de nuevo, sino de reconstruir a base de lo que vamos a decidir que no vale. Y es posible que unos optarán por salvar unas cosas y otros por otras cosas diferentes. Yo que tengo bicicleta quiero salvar las bicicletas, pero quien tiene patines deseara salvar los patines. ¿Y tú qué tienes?

Tal vez la pregunta correcta sea: ¿En qué medida YO puedo hacer algo si es verdad que está todo por hacer?

Toda verdadera educación, debe impulsar nuevas fuerzas creadoras

Toda verdadera educación, ha de impulsar las fuerzas creadoras. Manuel Bartolomé Cossío.

Si queremos avanzar hay que crear. 

Si nos queremos mantener hay que crear nuevos caminos diferentes. 

Si queremos seguir dejando lo mejor para nuestros descendientes hay que enseñarles a ellos a crear nuevas soluciones a los nuevos problemas.

Tito Lucrecio Caro habló hace 2.070 años de los Maestros y la Escuela



Tito Lucrecio Caro. Nada más dulce que vivir en los recintos protegidos por las enseñanzas de los Sabios, desde donde mirar hacia abajo y ver a los otros correr por todas las partes, buscando los caminos de la vida. Tito Lucrecio Caro.

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Tito Lucrecio Caro que vivió hace 2.070 años, era un filósofo romano del que solo se conoce un texto: "Sobre la naturaleza de las cosas" de cuyos textos bebieron después muy diversos autores de la época. Una obra con mas de 7.400 hexámetros divididos entre seis libros, y que demuestra que muy posiblemente el mismo autor debió escribir más obras, pero no nos han llegado hasta nuestros días. 

Con la frase que vemos arriba nos describe claramente lo que representa la enseñanza de los Sabios, de los profesores de entonces, para entender la vida y sobre todo para trasmitir a las generaciones futuras esos conocimientos.

Consejos de la Policía, para Personas Mayores

Mucho cuidado con los que amparándose en esta situación de Estado de Alarma, quieren aprovecharse de nuestros mayores, las personas más débiles del sistema social. La Policía Nacional nos ofrece unos consejos básicos.

¿Qué podemos hacer si tenemos un familiar ingresado en un hospital?



Nota.: Las imágenes son de la Fundación Matia

Son nueve pequeños y básicos consejos para apoyar al enfermo, pero también para ayudar al acompañante del enfermo, que sufre tanto como él y se agota posiblemente mucho más. 

Desigualdad en la Educación. Componente familiar

Desgraciadamente en un caso como el actual de cierre de todos los colegios en España por el COVID 19, vemos que las desigualdades en Educación son enormes según el tipo de familia, al no saber poner en valor social la importancia de la educación en las posibilidades de ser más libres y personas con más opciones de futuro en crecimiento e igualdad.

No todos los niños son iguales ante la educación, aunque los colegios y la educación pública y concertada lo intente. Simplemente porque el componente familiar, es decir, el económico y cultural de cada familia, afecta y mucho en los resultados académicos, más en tiempos en los que en cada familia hay que complementar o incluso como ahora realizar la labro de los colegios.

No en todas las familias hay ordenador aunque haya teléfonos de alta gama. No en todos los hogares hay una biblioteca básica aunque seamos capaces de gastarnos las economía en bares y restaurantes. No en todas las familias hay una educación y formación de base que sea capaz de resolver dudas y problemas, de saber poner en valor la educación, de ayudar a los hijos en su marcha educativa.

También los adultos tenemos que seguir formándonos y en eso las televisiones públicas tienen que hacer un nuevo trabajo inmenso. 

Toda la sociedad debe poner en valor la educación como la mejor manera de salir del empobrecimiento alentado por los que siguen deseando que existan muchos pobres para que salga más barato tener beneficios. 

Y además asumir que para que un país salga más fortalecido necesita habitantes más formados, más hábiles en ser excelentes en sus tareas. 

Consejos para soportar mejor la convivencia

En estos días en los que todo parece haber cambiado para meternos más si cabe en el hogar, en la coraza, debemos cuidar las relaciones de pareja para que cuando salgamos de la anormalidad del confinamiento por el Coronavirus todo haya sido un mal sueño sin efectos perdurables. 

Y entre las cosas que debemos cuidar es sin ninguna dudad la relación familiar y la de pareja que en estas semanas será de mucho más tiempo y tal vez excesivamente comprimido.

Nos vamos a conocer todavía más, no tenemos otra mirada que la suya, otra forma de relación en todos sus aspectos, y la convivencia excesiva puede crear fricciones. Algo que sería lógico y que debemos saber gestionar bien. 

Debemos admitir que esto es pasajero y que en breve volveremos a la normalidad de tener cada uno de nosotros nuestros propio tiempo y espacio, en esa mezcla casi perfecta de tiempo de hogar y familia y tiempo fuera de ella.

Estas semanas son complicadas al no tener ninguno de los dos miembros de la pareja espacio ni tiempo vacío y solo, para descargar la tensión. Estamos ambos atrapados entre uno y otro, y eso hay que resolverlo. Aunque sin duda en pisos pequeños sea tremendamente complejo. Pero todo es posible.

Mucha paciencia, menos ansiedad, buscar armonías simples, intentar no descuidar la estabilidad emocional, ser positivos y olvidarnos de los problemas anteriores, de los que ya venían antes de caer en el aislamiento obligado.

Sin duda hay que seguir manteniendo la misma red de amistades que antes, y tener contactos necesarios y personales con ellos. Si no son de voz no se tiene que enterar nadie de lo que dices u opinas. Ni tu pareja, que siempre debe permanecer ajena a tu teléfono. Hay que desahogarse y además de ser muy positivo tiene que ser muy seguro.

Hay que trabajar más en el hogar, hay que hacer todo a medias, repartido y a ser posible a la vez. O no. Depende de la armonía en el trabajo en conjunto. Los niños requieren mucha atención. Cada miembro de la pareja sabe realizar un tipo de trabajo distinto, le gusta hacer un trabajo diferente en el hogar. Repartimos equitativamente estas tareas.

Haz deporte en casa, juega con actividades diversas, escucha a todos qué proponen para “mañana” y hazlo. Leer, jugar, mirar películas o series, compartir impresiones y… no veáis excesivas noticias de la enfermedad.

Todos necesitamos nuestros momentos, minutos, horas a lo mejor, de privacidad, y eso hay que pactarlo, hablarlo, repartirlo. Al menos una hora al día es necesario que sea “nuestro tiempo” y nuestros espacios personales, a solas, relajado para no tener que dar cuenta a nadie de lo que nos de la real gana hacer.
Y sin ninguna duda también necesitamos tener intimidad, buscar el cariño, el sexo, el cuerpo, el ser tocados y tocar, el ser románticos y disfrutar el uno del otro, la una del otro o viceversa. 

Hacer el amor, hacer sexo, rompernos mientras salimos de la rutina o simplemente ser suaves y mirarnos con cariño. Recuperar el amor si se ha perdido un poco, o recuperar el tacto si se ha ido dejando de lado.

¿Para qué sirve la felicidad? ¿Pero existe la felicidad?

Ser feliz es muy complicado, aunque sin duda todos aspiremos a ello, pero ya de entrada sabemos que no es nada sencillo alcanzar ese estado, entre otros motivos porque hay muy diversos grados de felicidad. Y sobre todo hay muy diversos grados de aceptar la felicidad que nos vamos construyendo. Lo que para unos es más que suficiente para otros es maravilloso y para otros muy muy poco. No hay método para medir de forma eficaz la felicidad, ni la que tenemos ni la que necesitamos.

Diríamos que si estamos contentos tenemos la suficiente y al revés. pero no es un método científico ni tiene varemos intercambiables. Ante la misma realidad cada uno la asumimos de muy diferentes maneras.

Incluso las diferentes sociedades tienen distintas maneras de entender la felicidad, que no es igual ni por lo mismo según sociedades, según edades, según incluso segmentos económico o culturales. La felicidad es estar a gusto con uno mismo, con lo que consigue cada día, con lo que le rodea, con lo que hace, con sentirse vivo.

En nuestra forma de entender la vida ser feliz es saber vivir bien el presente. Algo que para otras culturas no tiene nada que ver con la felicidad. Posiblemente nadie tengamos toda la razón, sobre todo al entender qué es el presente, el instante en el que nos toca siempre vivir. Nunca vivimos ni el pasado ni el futuro, siempre vivimos el presente, luego no hay donde elegir.

Por otra parte es fundamental una autoestima suficiente, creer en nosotros, saber de nuestras capacidad y saber también auto complacernos. Cada día es un regalo, en su totalidad y en cada una de sus partes. Pero en cambio lo aprovechamos muy poco, algunos trozos y muchas veces por casualidad. ¿Eres amigo de tí mismo?

Hay que abrirse, no totalmente pero hay que saber mirar, observar y absorber, sociabilizar y tener empatía, quererse y querer. Hablar, emocionarte, reír, llorar y sentir que vives. 

Ser optimista pues es lo único que sirve de algo incluso aun cuando tu información sea tan abundante y clara que te esté explicando lo peor. Aun así hay que ser optimista pues es lo único que sirve para cambiar lo malo o incluso lo regular.

Cada día es un “invento”, un lienzo en blanco dispuesto a ser escrito y gastado. Depende de nosotros, de nuestras ganas o desganas, de nuestra actitud ante nuestra propia vida, pues esa es otra premisa clara. 

Solo podemos vivir nuestra vida, la de los demás no podemos vivirla ni para bien ni para mal. No es egoísmo, es realidad. Nada es perfecto, pero algo sí es claro, nuestra vida es nuestra y nadie nos la puede vivir, así que la de los demás tampoco la podemos vivir nosotros.

¿Para qué estás aquí? o mejor dicho: ¿Para qué quieres estar aquí? Si te sabes responder a esto ya es un gran logro, en serio, sabes que algo importante tienes que hacer con tu vida, lo cual no es poso. Si no sabes avanzar, inténtalo otra vez, pero al menos saber que debes dirigirte hacia una meta ya diseñada.

Y si algo sale mal, que sin duda así será muchas veces al cabo de cada mes, incluso de cada semana, no te preocupes. Levántate, retira el polvo de tu piel con la mano, sacúdete las malas ideas y ponte de pie con una sonrisa. Hay que seguir avanzando. A eso se le llama resiliencia y es la única manera que tenemos de aprender de las caídas, de los errores, del polvo del camino. 


Podrían, deberían salir los niños de casa ante el confinamiento?

Se nos está advirtiendo por parte de psicólogos sociales de lo peligroso que resulta dejar a los niños tantos días en casa sin salir a la calle, aunque simplemente sea para relacionarse ligeramente con su entorno. Parecen tener más derechos de calle los animales domésticos que los niños. Se nos olvida que no es lo mismo 10 días que 60 días. Hay que conjugar el derecho y el deber de cuidar la salud con el derecho a pensar que tras esto volverá a existir un futuro y que ante él tenemos que estar preparados y no heridos psicológicamente por miedos o llenos de vacíos que debemos vigilar y cuidar.

¿Existen sistemas para que los niños puedan salir a la calle sin poner excesivamente en peligro su salud?

Sin duda sí existen. Uno muy sencillo sería permitir salir a un familiar con los niños a la calle durante una hora marcada de antemano, y en esa hora… que no pudieran salir a la calle el resto de personas y edades. Por ejemplo salir a la calle de 10 a 11 horas los niños con un adulto. El resto de adultos se quedan en su casa durante esa hora y punto, para evitar contagiarse.

Otra forma sería como se hace en Corea del Sur permitir ciertos desplazamientos con arreglo a la terminación del DNI. Los terminados en 0 ó 1 podrían salir los lunes por la mañana, y así respectivamente.

Todo ello se puede complementar con un auto permiso como se está haciendo en algunas zonas de Italia, donde la persona escribe sus datos, su hora de salida y llegada, desde donde a donde se va a mover dentro de un espacio de pocos metros. Este auto justificante lo pueden pedir las autoridades y de no estar en regla la multa dura y alta es inevitable.

Estas normas son complejas de que sirvan si no van acompañadas de Reglamentos municipales, o en el caso del Gobierno de la nación desde el cambio del Estado de Alarma a un Estado de Excepción. Posiblemente todas las multas actuales si son recurridas, serán anuladas por los juzgados a poco que los abogados aprendan a defenderlas, que ya sin duda han aprendido. 


Por eso hay que tener cuidado en saltarse las normas actuales, pues podrían tener que cambiar el Estado de Alarma que no modifica los derechos constitucionales de las personas, lo cual no es beneficioso para la sociedad.

10 consejos para estudiantes, en tiempos de confinamiento

Son días de tener que estudiar en casa, niños adolescentes o universitarios con muchas ganas de lograr trabajar su futuro personal, y el nuestro como sociedad. Os dejo unos pequeños consejos para todos, aunque soy consciente de que cada edad puede hacer suyos unos u otros, con mas facilidad.

1. Madrugar ayuda a tus neuronas. Descansa lo necesario (8horas) para estar con energías al día siguiente. Y sigue las costumbres  levántate a la misma hora de siempre.

2. Sé responsable y respeta las indicaciones de los adultos, sean profesores o tu familia más cercana. No siempre tienen razón, pero tú… tampoco.

3. Gestiona tu propio tiempo y planifica el día con actividades educativas y de ocio. Cada día debemos aprovecharlo.

4. Utiliza el mismo horario de tu centro educativo para hacer las tareas que envían los profesores.

5. Apunta tus dudas y necesarias consultas para poder transmitírselas a los profesores. Mantén el contacto con tus profesores y compañeros, pues solo está cambiando el sistema de comunicación, pero no las necesidades de aprender.

6. Utiliza los móviles y dispositivos electrónicos para el ocio con moderación. Haz un horario para el uso del móvil dividiendo tiempo educativo y de ocio.

7. Haz ejercicio físico. Organiza tus planes de entrenamiento o deporte de acuerdo a tus gustos y plantéate retos y objetivos. En casa se puede, y si tienes dudas busca por internet las posibilidades que nos brindan unas botellas de agua, una silla, la pared, etc.

8. Come de forma saludable. Recuerda: 5 veces al día, fruta, verdura, legumbre, proteinas.

9. Habla más con tu familia pues ellos también están preocupados con estos momentos y ayuda a tus hermanos con los deberes. Diseña juegos y mantén el contacto con tus amistades.

10. Cuida tu higiene personal y de la de tu casa. Participa en las tareas domésticas y aprovecha para aprender a hacer cosas que aún no sabías.

70 ideas para entretener en casa a los niños. Estación Bambalina

Desde la página web Estación Bambalina nos recomiendan con esta página hasta 70 actividades para entretener a niños en casa en estas semanas de encierro voluntario (o no) y que debemos utilizar en entretener, ayudar, formar y estar con nuestros hijos.

Estas 70 ideas son un lista de ejercicios o elementos de juego muy interesantes y es seguro que hay muchos que se adaptan a las personalidades de cada familia.

Nota.: Si haces "clic" sobre la imagen la varás más grande.

TVE debe iniciar el lunes una programación para alumnos en casa

Para las próximas semana en España y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como el actual Estado de Alarma, debería estar emitiendo programas formativos para alumnos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La televisión pública TVE en sus dos canales La 1 y La 2, debería ocupar el espacio que no pueden llenar los colegios; entretener a niños y adolescentes y facilitar programas de formación que ayuden a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que puedan en esos tiempos en casa aprender diversas materias.

Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad. La TVE como ente público debería cambiar totalmente su forma de encarar la programación excepto a partir de las 21 horas, para dedicarse más a la formación contínua.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes o incluso adultos, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE.

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales. 


Desde Idiomas a Matemáticas, Historia o Deporte en casa, pasando por nociones de Economía, Manualidades o Música.

TVE debería iniciar el lunes una programación especial para alumnos

En estos momentos y si TVE tuviera una cintura rápida para situaciones como la actual Alarma en toda España, debería estar programando programas formativos todas las horas de la mañana, dedicando las tardes a programa formativos para universitarios y personas mayores por las tardes.

La TVE pública debería ocupar el espacio que no pueden hacer estos días los colegios, entretener a niños y facilitar programas de formación que ayudaran a los padres o tutores a tener a los niños entretenidos y además que pudieran aprender diversas materias


Una hora para cada Ciclo Formativo ofrecido por profesores de forma online para toda la sociedad.

Si ahora se habla tanto de formación online también la televisión pública debería volver a explorar esta temática como ya hizo en los años 70, con programas de formación para niños y adolescentes, admitiendo de entrada que la audiencia será baja, pero que eso dependerá de la sociedad y no de la propia TVE. 

En aquellos años en los que comenzó Félix Rodríguez de la Fuente se hacían programas educativos de todo tipo, no solo de Ciencias Naturales, y servían para multiplicar la formación sobre todo hacia zonas rurales.

Nota.: Desde este lunes 23 de marzo, han empezado a realizar una programación educativa infantil y juvenil en dos cadenas públicas españolas de televisión.

Organizar en casa la educación de nuestros hijos, ante el Coronavirus

No es posible aconsejar en general de qué forma tenemos que organizarnos en casa para que los niños y jóvenes se tomen estos días sin colegio presencial en tiempo útil y efectivo para su formación. Siempre estos consejos dependen de la edad. Pero algunos consejos si son generales.

El primero es asumir que esto es excepcional y que todos tenemos que colaborar haciendo cambios en nuestra forma de vida habitual.

El segundo debería ser que hay que dedicar un tiempo tasado y fijo cada mañana al menos para que los niños hagan “trabajos” de estudio, que deben mezclarse con descansos o según la edad con actividades más entretenidas como dibujar o realizar pequeñas manualidades. Siempre dentro de casa, pues se trata de no estar en la calle.

Hoy entre padres y madres de todos los colegios existen Redes Sociales que ya funcionan como vehículo para intercambiar información y ahora más, deben ser un sistema para estar en contacto.

Los colegios deben marcar a sus alumnos los objetivos mínimos para estos días. Deben transmitir a las familias por email, por teléfono, con notas informativas qué hay que hacer con los alumnos de cada edad en sus hogares. Para complementar el trabajo que se estaba realizando hasta marzo y no perder todo el mes.

Los colegios a través de sus propias páginas web deben estar dando información constante a las familias de cada Ciclo.

Por otra parte en internet existen multitud de páginas con recursos educativos para cada edad para ser utilizados en aquellos tiempos vacíos de relación entre los niños y los tutores familiares.

Sin duda en el caso de los jóvenes, deben ser ellos mismos los que con su propia responsabilidad organicen sus tiempos y sus trabajos. Debemos estar pendientes de que ejerzan su propia responsabilidad en positivo, para que no piensen que son tiempos de vacaciones ni tampoco para quedar presencialmente con los compañeros o amigos.

El problema sin duda viene por la necesidad de los propios padres de tener que ir a trabajar y no disponer de tiempos suficientes para estar con los niños, con los hijos. Aquí hay que solicitar ayuda.

A los abuelos, pero también es posible organizarse entre amigos y juntar en una vivienda a dos o tres niños que de forma rotatoria vayan trabajando de forma conjunta. Amigos, vecinos, apoyo externo, son métodos que nos pueden servir para estar con los hijos trabajando, si no es posible estar físicamente con ellos.

Estos métodos no son eternos, durarán unas semanas y debemos poner de nuestra parte todo el sentido común y de responsabilidad social para lograr que no sea un tiempo perdido

Y además podemos aprender a enseñar, aprender a relacionarnos de otra manera con nuestro entorno, incluso con nuestros hijos.

Juegos para niños en días que no van a la escuela

El Estado nos manda a los hijos a casa por nuestro bien y por el de ellos, sobre todo porque el Estado no está para obrar milagros sino para gestionar los problemas e intentar dar soluciones. Y nosotros tenemos que tener esa responsabilidad social de aceptarlo y poner medidas para resolverlo, pues cada uno de nosotros somos también responsables de las soluciones.

Así que sea por el Coronavirus o por otro motivo, nos toca estar más tiempo con nuestros hijos lo cual puede (debe) ser maravilloso. Un niño se presta a tener ilusión con cualquier cosa que sea distinta. Y estar jugando en casa con ilusiones diferentes es un tiempo maravilloso. No se trata de intentar jugar con los mismos juguetes de todos los días, eso no sirve y es desaprovechar el tiempo.

Juguemos con hojas, con dibujos, con nuevas lecturas, con agua y harina, con barro haciendo cerámica, con óleo y pintando en lienzo, descubriendo quién era Babieca o quien Carlos IV según la edad. 

Adivinando las partes del estómago del cuerpo humano y la importancia del hígado o jugando a descubrir árboles diferentes en los libros de casa. Y si tiene un balcón intentado saber qué ave es cada una de la que pasan por nuestra cabeza según su silueta.

Podemos dibujar un alfabeto con un tipo de letra que nos podamos inventar o dibujar pájaros o cocinar una tortilla. ¿Te imaginas intentar copiar un cuadro de Miró o de Saura? ¿Y aprender cómo se dice Madre o Mamá en diez idiomas diferentes?

¿Para qué sirven los estudios de estadística?

La estadística siempre se ha considerado una “maría” en las carreras técnicas que la necesitan, sean Matemáticas, Economía o Dirección de empresas como los ejemplos más claros. No es fácil dominarla, incluso a veces no es fácil entenderla de forma profunda. Y en parte es porque la estadística no se muestra en los colegios a los niños y se pasa muy levemente en los bachilleres.

La estadística es predecir, adivinar, revisar acciones, tomar decisiones. Es la herramienta que nos permite saber si lo que decidimos está funcionando, y sobre todo nos permite verlo antes de que finalmente suceda. 

Es una herramienta de análisis pero sobre todo es predictiva. Nos advierte si las medidas tomadas son necesarias, en qué momento hay que reforzarlas o cambiarlas, y qué comportamiento están teniendo en la marcha del tiempo.

Es también una herramienta comparativa. Necesita datos y más datos de muy diversas fuentes para comparar resultados y hacer predicciones. 

Sin su capacidad para comparar con otras situaciones no puede ser predictiva ante el futuro, pues los movimientos y su curva deben ser vista en su subida pero sobre todo en su bajada o en su mantenimiento.

Hoy lo vemos con El Coronavirus, pero de siempre lo hemos aplicado al funcionamiento de las empresas. Si no sabemos día a día nuestra facturación, nuestros gastos en proveedores, no sabremos incluso el precio que le tenemos que poner a los productos en nuestros presupuestos.

Hoy la estadística es digital, pero los datos y sobre todo las interpretaciones son “casi” humanas. La máquina puede decirnos qué ve, pero antes le tenemos que preguntar qué queremos ver. Y tenemos que alimentarla de datos seleccionados “casi” por nosotros. 

¿Qué nos interesa añadir a los procesos para saber lo que necesitamos?

Por eso los datos, acumular datos y resultados tiene un valor que se compra y se vende. Compramos datos empaquetados para utilizarlos como base donde comparamos "nuestros" propios datos y de esa forma adivinar tendencias, resultados en el tiempo y sobre todo la duración de esos tiempos.

Pero sobre todo la estadística es una profesión de futuro, pues cada vez más empresas y de todos los tamaños necesitan tener unos conocimientos suficientes de estadística para saber leer el presente y predecir o diseñar el futuro.

Métodos de enseñanza del año 1918

Es un extracto del Reglamento del Instituto Libre de Enseñanza en España, del año 1918. Hace ya 102 años de estos textos, de estas recomendaciones sobre la enseñanza. ¿Son actuales hoy? ¿Debemos reflexionar sobre los métodos de enseñanza? 

Parecen consejos o normas muy de sentido común, que deberían ser las bases de cualquier método de enseñanza. Pero curiosamente si las pusiéramos encima de una mesa de análisis educativo saldrían voces reclamando cambios, añadiendo y quitando textos. ¿Cuál es el motivo de que en la enseñanza nunca seamos capaces de ponernos de acuerdo?

5 decisiones para crecer personalmente

Hay cinco decisiones que debemos tomar si lo que deseamos es aumentar nuestras capacidades, crecer sobre nosotros mismos, aumentar nuestras posibilidades laborales y personales.

1/ Asegurarnos de que estas decisiones las vamos a tomar todos los días.

2/ Reflexionar con nosotros mismos durante 15 minutos al día, con el “yo” interior que casi todos llevamos dentro.

3/ Leer, formarnos durante (entre) 15 a 30 minutos todos los días.

4/ Ponernos a trabajar en lo que se quiere conseguir entre 20 a 40 minutos todos los días.

5/ Apuntar cada semana en una libreta qué hemos avanzado a través de los puntos anteriores.

Si crees que es sencillo tomar estas decisiones de cambio, inténtalo y verás que no es tan sencillo como crees, que a partir de la primera semana empezarás a pensar que no es necesario y que además no da frutos en forma rápida. Tienes razón, el cambio no es asunto tuyo, en realidad aunque hicieras lo que propongo, no te serviría de nada, pues lo más importante es la decisión de mejora, de cambio, de búsqueda de un método para crecer. ¡Déjalo!, no sigas.

¿Cómo se construye el conocimiento en el cerebro?

En teoría hay dos formas de entender cómo se construye el conocimiento en el cerebro. O al menos hay dos formas más aceptadas que otras. Una es por acumulación de conocimientos que nos van transmitiendo. La otra es por la construcción dentro de nosotros de ese conocimiento a base de lo que nosotros mismos edificamos entre lo que vemos, lo que nos explican y lo que sentimos hasta con todo ello formar un conocimiento propio.

La teoría del constructivismo, la que nos dice que nuestro conocimiento se realiza a través no tanto de lo que nos enseñan como de lo que aprendemos, se basa a su vez en tres formas de acción, de interacción, de actuación. Que no es lo mismo aunque suene muy parecido.

Acción Endógena

Acción Dialéctica

Acción Exógena

La Endógena nos explicaría de qué forma el niño sobre todo, va aprendiendo de lo que él mismo explora, de lo que le afecta y le influye, de sus propias experiencias y no tanto de lo que le explican, de lo que recibe.

La Dialéctica explica al alumno asuntos que debe aprender, pero le deja que los interprete, que los comprenda, que los haga crecer y los personalice. El maestro o la familia le abre caminos, le da explicaciones para que el niño siga rascando, investigando, explorando. Sería el camino intermedio entre las Endógena y la Exógena.

Y la Exógena trabaja más la influencia de los modelos educativos que rodean al niño, planteando fases perfectamente diseñadas para abrir compuertas que el niño explora pero aunque de forma personal, lo hace con la mirada muy atenta de los educadores que van sin que se note mucho dirigiendo la acción.

Sin duda estas tres diferentes formas de actuar dentro de la idea de la educación constructivista, tienen menos diferencias que entre esta y la educación por acumulación. 

A veces pensamos que el cerebro es un contenedor vacío al que debemos ir llenando de “cosas” y eso no es así, o no siempre es totalmente así. Sobre todo porque se puede llenar de “esas cosas” de muchas formas muy diferentes.

¿Lo llenamos de golpe con todas las cosas que ya sabemos que va a necesitar a lo largo de su vida? 

¿O lo llenamos muy poco a poco y según él mismo vaya pidiendo para que se lo ordene como quiera? 

¿O le vamos colocando los conocimientos a su vera, para que los descubra y los coga cuando quiera él y se los meta dentro o no? 

¿Y en qué momento de su vida le damos las matemáticas, la comprensión lectora, la inteligencia emocional, la capacidad de trabajar en equipos, la comprensión social, el respeto a la diferencia?

Sabemos que no es lo mismo enseñar álgebra a los 12 años que a los 17 años. 
¿A qué años hay que enseñar hablar en público, a defender tus propias ideas, a comprender al que piensa diferente, a entender las religiones?