Depresión en los ancianos. Detectarla y conocerla, para tratarla

Las personas mayores tienen muchos cambios en su vida
a los que tienen que hacer frente de forma personal, y en sus últimos años de vida algunos de esos cambios les puede llevar hacia una depresión que no siempre somos capaces de detectar y sobre todo de tratar convenientemente. Una tristeza o un duelo no es una depresión, pero puede ser la puerta de entrada hacia un proceso depresivo, y hay que estar muy atentos. Y ante cualquier duda, consultar con tu Médico de Familia.

Veamos algunos casos sobre los que hay que estar muy atentos todos los miembros de la familia de las personas mayores, para que no caían en la enfermedad de la Depresión y se tratable cuando es todavía leve

· Duelo de la pareja,

· Fallecimiento de amigos de toda la vida

· Enfermedades nuevas o problemas de salud

· Sentirse cada vez más dependiente de otros

· Perder memoria u otras capacidades cognitivas


Estos factores de riesgo y cambio en nuestras vidas, asociados muchas veces a enfermedades propias o de personas muy importantes en su vida, generan un gran riesgo de depresión en las personas mayores.

Afrontar estos cambios puede desembocar en un estado de tristeza que si no se trata convenientemente se convierte en depresión. En el afrontamiento de las situaciones tienen que ver los factores de personalidad y comportamiento, como la baja autoestima y el pesimismo, al igual que la baja tolerancia a la frustración.

Una situación de riesgo de depresión frecuente en las personas mayores es el ingreso en una Residencia. Es una fuente de estrés e insatisfacción pues por norma general el ingreso se produce por un deterioro de la persona que ya no puede valerse por sí misma unido a un gran cambio en su vida y la sensación de que entrar en quedarse, no salir ya nunca más de la nueva situación.

Es frecuente además que se que manifiesten ideas y deseos de muerte, pues hablamos de personas mayores para sufren cambios en el tipo de vida que años atrás no llevaban.

Uno de los factores de riesgo más ligados a Depresión es la soledad y el aislamiento, debidos en este caso a la falta de trato con otras personas o a la falta de personas de confianza que los atiendan.

Hay que considerar que el estado de ánimo negativo puede ir aumentando progresivamente. También la Depresión puede ser secundaria a otros problemas crónicos como hipotiroidismo, dolor crónico, enfermedad neurológica, o que las personas que padecen de anemia, que tienden a manifestar más tristeza.

Si conocemos estos factores, estaremos más alerta ante una posible Depresión en las Personas Mayores. Así podremos realizar una acción preventiva o minimizar esos riesgos.

Laura Puente Ajovín