Hablemos más de los fracasos. Para aprender

Hablamos mucho de los éxitos de las personas, de sus logros y de sus metas alcanzadas, pero no hablamos casi nada de sus fracasos, cuando de ellos se puede aprender tanto como de sus logros. Esto depende mucho del tipo de sociedad en la que nos educamos. 

En España el fracaso es simplemente fracaso, en otros países el fracaso es un periodo que debemos analizar para ver si sirve para hundirse o para levantarse de nuevo. Y sobre todo un conjunto de motivos y decisiones que nos sirven para aprender.

Un ejemplo que a veces nos ponemos para estudiar es el de Ernest Shackleton que logró convertir el fracaso en una hazaña de supervivencia. Me lo ha recordado @verdesenred desde Twitter y creo que es interesante conocerlo algo más, pues de todos se aprenden aunque haya pasado ya un siglo.

En el agosto de 1914 el bergantín ‘Endurance’, con los 28 miembros de la expedición Imperial Trans-Antártica, parte de Londres bajo el mando de Frank Worsley

Ernest Shackleton se queda en Inglaterra recaudando fondos y se une a su tripulación en Buenos Aires. con el objetivo de cruzar la Antártida.

El 19 de agosto de 1915, un año después de partir, el barco queda aprisionado por el hielo de la Antártida y los tripulantes intentan huir de aquella muerte segura. Shackleton supo liderar a su tripulación y lograr que todos regresaran con vida tras 21 meses de sobrevivir atrapados, primero entre los hielos dentro del barco y después en la isla Elefante.

Primero se comieron a los perros que llevaban para los trineos y a su vez empezaron a cazar focas para comer. Supo mantener el liderazgo del grupo y formar un equipo con una meta muy clara. Había que sobrevivir y había que lograr que sobrevivieran todos. ¿Y sus ideas de liderazgo?



La esperanza es lo último que hay que perder.

La constancia es lo único que nos puede llevar al triunfo, a llegar a nuestra meta.

Hay que ser responsable, inteligente, equitativo, accesible, competente y saber mandar.

Hay que potenciar el trabajo en equipo, y el liderazgo debe ser compartido.

Hay que marcar una meta y trabajar por ella sin cansancio.

Hay que trabajar en positivo, con buen humor y sabiendo transmitir a su equipo ese positivismo.

Hay que sacrificarse y dar ejemplo, pues el equipo debe ver lo que se realiza por parte de todos.

Hay que saber gestionar los conflictos diversificando los problemas, troceándolos en conflictos más pequeños y llegar acuerdos entre los más posibles.

Siempre hay que hablar de alcanzar la meta y de sus perspectivas hacia un futuro mejor desde la realidad pero desde la motivación.



Ferran Adrià y su apuesta por la formación

Es dejo una frase pronunciada por el cocinero y estudioso de la innovación Ferran Adrià. Se refiera directamente al mundo de la hostelería, pero sabe y sabemos que esta frases sirve para muchos negocios. 

Nos falta preparación empresarial en innovación, en emprendimiento, en saber vender, en aprender a crear nuevos caminos sostenibles y capaces de ofrecer beneficios que no siempre tienen que ser dinero.

“Es un drama: el 50% de las Pymes cierran antes de los cinco años desde su inauguración. Hay que formarse para llevar un negocio. En el mundo de la restauración los problemas son siempre los mismos, aunque los ceros cambien. Esto no entiende de clases. Y la innovación pasa, sin duda, por gestionar bien”.

Ferran Adrià.


Cuidado con el éxito, no te vaya a llegar y no seas la persona adecuada

Todo el mundo busca el éxito, incluso algunos dicen haberlo encontrado, pero muy pocos saben realmente qué es el éxito, y se equivocan en su búsqueda. Ni es fácil encontrarlo, ni es sencillo cogerlo, ni es resulta acertado atraparlo del todo. Cuidado con el éxito, pues como muy bien dice el imaginario popular: "También se puede morir de éxito".

De entrada no hay un éxito, sino miles de éxitos distintos y que además son para cada persona algo totalmente diferente.  Cada personalidad desea alcanzar una "felicidad" que a veces llamamos éxito, pero que son cosas diferentes. Se puede tener éxito y ser un infeliz. E incluso un imbécil.

Las últimas palabras de la imagen superior dicen una realidad contundente. Cada éxito necesita una persona adecuada. Y para poseerlo tienen que convertirte en esa persona adecuada. Y a veces convertirse en otra persona no supone la felicidad aunque sí suponga el éxito.

Tener el conocimiento adecuada no te garantiza el éxito, para tenerlo y atraparlo debes ser además una persona de un carácter muy determinado, que varía según el tipo de éxito al que te propones. 

El conocimiento en sí mismo no garantiza nada. Un tímido puede ser un excelente vendedor de ideas, pero nunca logrará el éxito por ser tímido y no saberse vender. Lo superará claramente un tipo lanzado que no tenga los mismos conocimientos que el primero.

No desees sin más el éxito, no te vaya a llegar y luego no te guste, pues el éxito siempre deja huellas, siempre dejar marcas en la vida. 


La Educación Pública tiene la batalla perdida en Madrid

Hoy publica este mapa de Madrid el diario El País, donde podemos ver el número de Centros Educativos de Secundaria que existen en la capital de España. Los jóvenes madrileños no tienen nada sencillo poder elegir una Centro Público de Secundaria para poder realizar sus estudios, como podemos ver en los datos.

Cuando nos quejamos en el resto de España de la debilidad de la Educación Pública no somos muchas veces conscientes de que gran parte de la batalla ya la tenemos perdida en Madrid. Poco a poco, los Centros Concertados, religiosos en la inmensa mayoría, ya poco a poco se han hecho los muy fuertes en según qué zonas de la España que busca su futuro.

Y los Grupos de Poder escondido (los que nunca se presentan a ninguna elección democrática) quieren seguir defendiendo con ahínco estas pequeñas pero claras batallitas que les sirvan para crear sociedades diferentes, desiguales y donde la educación en igualdad es una mentira.